CuentaCuenTEA: Una historia que podría ser real.

Érase una vez un niño muy curioso. Le encantaba pasarse horas y horas estudiando astronomía. Inmerso en sus libros, internet y el telescopio que le había regalado su mamá. Conocía absolutamente todo o casi todo lo que se supone hay en el firmamento. Todo lo que estuviera en la información de la que podía disponer.

Para él nada podía ser más interesante que su tema predilecto, aunque era consciente de que a los demás niños de su edad no les parecía tan espectacular. No lograba entenderlo del todo. Ni tampoco era capaz de compartirlo. Su tema era suyo.

No tenía amigos y en general dedicaba su día a rutinas que tenía planificadas al milímetro con varias jornadas de antelación. Sabía hablar y mucho. Quizás demasiado bien, pero no lo hacía con sus compañeros. Para él era más satisfactorio el trato con los adultos porque como él mismo decía “hablaban su idioma”.

Ese supuesto problema en cuanto a sus habilidades sociales con sus iguales, para él no lo era. Con sus rutinas bien estructuradas, todo iba bien.

Tenía 12 años, el pelo castaño y los ojos muy verdes. Además de la astronomía también le gustaba dedicar parte de su tiempo a ayudar a ordenar en casa. Disfrutaba viendo todo colocado en un orden lógico para él. De hecho, era una de sus actividades diarias como pueden ser preparar la mochila o llevar la ropa al cesto. Rutinas que le hacían sentir tranquilo: todo va bien, todo en su sitio, todo sigue igual.

También disfrutaba con las pelis del espacio, aunque, cómo no, era muy crítico con ellas. Las analizaba con sus conocimientos reales. Digamos que  lo que se saliera de lo comprobado científicamente y se convirtiera en fantasía, en otras temáticas lo había llegado a entender, pero con su «cielo»no se jugaba.

Era un buen lector, muy atento. La playa era su otra pasión, no tanto la arena. No le gustaban los deportes y se consideraba un poco torpe. No era algo que le preocupase ya que era muy consciente de sus habilidades, y de las que no lo eran tanto.

Llevaba mucho tiempo asistiendo a sus terapias porque en su valoración se confirmaba que puntuaba dentro del Espectro del Autismo. Con su terapeuta aprendía a gestionar todo aquello que su diagnóstico le ponía más difícil, pero no imposible. Él mismo, que sabía cómo funcionaba su cabecita, conocía que la necesidad de apoyos era 1 según el DSMV. Esto quería decir, poca relativamente. Cada persona es diferente y por lo tanto cada persona con autismo también.

Había llegado a la conclusión de que a pesar de no tener interés por los niños de su edad, respetaba que para ciertas cosas había que relacionarse o por lo menos ser cordial. Conocía muy bien el término Empatía y por supuesto aplicaba sus estrategias bastante mejor, a veces, que muchos de sus compañeros.

¿Será que asistir a tratamiento psicopedagógico desde que era muy pequeño es un privilegio para el buen desarrollo de su inteligencia emocional? Quizás así fuera porque muchas de las cosas que él trabajaba no se daban en el aula. A él le gustaba asistir a sus sesiones.

Un día hablamos del problema al que se enfrentan los chicos con TEA cuando se organizaban actividades deportivas o se valoraban las clases extraescolares dedicadas a lo físico y al trabajo en equipo. No le gustaban, ni a ninguno de sus compis de grupoTEA.

Cada uno tenía su diagnóstico, su personalidad, sus gustos, sus problemas asociados pero…todos compartían su negativa a participar en deportes de equipo. Algunos porque no les gustaba el contacto, o ponerse de acuerdo en su rato de juego, o que no estuviera todo planificado…perder tampoco les resultaba agradable. Pero sobre todo coincidían en que les costaba…motrizmente hablando.

Un día su terapeuta les habló del yoga. Lo primero que dijeron fueron cosas tales como “¿eso es muy zen?”, «¿pero no puedo moverme?»,»¿Es muy difícil?»,¿Qué dios rige eso?»,»¿a quién se le reza?…y aprovechamos para comparar las falsas creencias sobre el autismo, que ya conocen, y las del yoga.

Siempre debatíamos el desconocimiento de la gente en general sobre el TEA y los mitos acerca de este diagnóstico. Así pues, fue muy fácil que identificaran que a priori habían valorado de igual forma el yoga.

Decidieron darle una oportunidad, al fin y al cabo el trabajo es sobre todo de propiocepción, y conocerse más sin competir ni tener que acordar nada con el de la esterilla de al lado les pareció de su agrado. También el hecho de seguir unas directrices  y que la terapeuta les guiara.

Es como las normas del día de grupo y si además está anticipado… ¿qué problema podría presentarse?


Después de la primera sesión aprendieron que lo más importante era seguir al cuerpo, no obligarlo. Escucharlo, aunque no “en voz alta” sino por dentro. Entender las limitaciones, hasta donde somos capaces de llegar. Que al practicar de forma habitual se mejora pero no como una competición sino al alza en salud. Que te sientes mejor en definitiva. Y que por supuesto mejoraría muchas de sus habilidades motoras sin que nadie interviniera en el proceso salvo quién dirigiese la práctica.

Entonces… ¿podría practicar una actividad donde mi cuerpo se implicase y a su vez me sintiera mejor emocionalmente sin competir, comparar y sin contacto físico ni acuerdos? SÍ, EXISTÍA ESTA OPCIÓN.

Y esa curiosidad que se comentaba al principio de esta historia, hizo posible que permitiera con bastante facilidad, probar e incluir en su rutina de forma habitual una nueva actividad. El Yoga.

 

Tips Aula de Infantil

Un post sencillo y escueto para tener herramientas básicas en Infantil. En especial para aquellos peques que necesitan apoyos en el aula. En los diagnósticos de TEA son imprescindibles (o a mí me lo parece y dan buenos resultados) para la correcta adquisición de sus rutinas escolares.

A continuación los 10 Tips ( o Básicos) que recomiendo para el Aula de Infantil:

  1. Organizar el aula por rincones sin exceso de estímulos. Recogidos, estructurados y señalizados con fotos o pictogramas.
  2. Planificar las actividades por medio de agendas visuales. Si especificamos lo que vamos a hacer a lo largo de la mañana dando margen de error, pero siempre anticipando sobre todo al alumn@ que lo necesita, facilitaremos la comprensión del espacio/tiempo.
  3. Aprovechar los Bits (Fichas con fotos, dibujos… para aprender vocabulario, conceptos y acciones) para reforzar con un material común.
  4. Dar primero una explicación general pero después cerciorarnos de que quienes lo necesiten, lo han entendido.  Depende de las necesidades del alumn@, se puede explicar moldeando primeramente para después dejar hacer individualmente.
  5. Para las peticiones tipo «baño» o «agua», si no se ha desarrollado el lenguaje o está en proceso, lo ideal es tener un tablón en vertical exclusivo para esa función. Recomiendo reforzar la petición utilizando el Programa de Comunicación Total Benson Schaeffer.
  6. Es importante ubicar el asiento del alumn@ que lo requiere cerca de el/la maestr@ y de las principales zonas donde se desempeñan sus funciones, como el casillero o la mochila. Así reduciremos la posibilidad de dispersión en el trayecto a la hora de buscar, por ejemplo, un material.
  7. Las órdenes deben ser claras y concisas (sin retaílas). Poco a poco podemos ir ampliando el número de órdenes pero siempre de forma directa.
  8. Tener en cuenta la figura del Co-terapeuta. (Compi que le ayuda/guía en las tareas)
  9.  La Metodología TEACCH contempla no solo los espacios y la señalización sino un formato de trabajo donde las actividades se realizan en un orden de izquierda a derecha favoreciendo el futuro aprendizaje de la lecto-escritura.
  10. Y lo más importante: Educar a nuestr@s peques con mucho amor y paciencia. Atendiendo y fomentando esas diferencias que nos hacen tan especiales. Ayudando a descubrir esas bases de personalidad sin cambiarlas.

Espero les sean útiles estos Tips para empezar septiembre y más para todos aquell@s que por primera vez acuden a un Aula de Infantil. Los adaptaremos, por supuesto, a las necesidades educativas de cada alumn@. Son Básicos y de mucha utilidad.

¡¡¡Feliz Inicio de curso!! 🙂

 

Si tienen dudas acerca del contenido de este post, ya conocen nuestras vías de comunicación a través de nuestras redes sociales y el mail alejandra@ysialetea.com 

Bye Bye Curso ¡Hola Verano!

 

Quedan apenas días para que finalice el curso escolar en la mayoría de centros educativos de Infantil y Primaria. Llegan las notas, los premios, la organización de las actividades de verano que dependerán de esos resultados esperados, del esfuerzo del año académico.

También es cierto que el tipo y tiempo de estas actividades muchas veces se selecciona dependiendo de los horarios de las familias ya que no se dispone de todo ese periodo estival para ocuparnos de lo peques.

Aunque creo importante recordar que el descanso también es necesario para resetear y estimular las mentes plásticas de los niñ@s… y de los adultos. En la planificación del horario y rutinas de los más pequeños de la casa debemos contemplarlo como algo tan significativo como comer o dormir. Si los saturamos, el regreso al cole no será tan fructífero sobre todo en cuanto a motivación se refiere.

Y nos hacemos varias preguntas en cuanto a esta temática:

  1. ¿Los niñ@s que asisten a sus terapias o refuerzos tienen que descansar?

  • Muchas familias se hacen esta pregunta, entre otras cosas, porque los niñ@s llegan cansados en estas fechas y es notable en el desarrollo de las sesiones terapéuticas. No solo van al colegio sino que normalmente tienen más horas ocupadas en apoyos de diversa índole. Una rutina que es necesaria reducir o modificar aunque sea de forma puntual. Suelo recomendar que paren un par de semanas como mínimo, que anticipen y organicen sus agendas y estructuren las jornadas de otra manera, proponiendo actividades que les gusten con ratitos de refuerzo pero en casa. Con una buena planificación disfrutarán de esas pequeñas modificaciones todos los miembros de la familia.

 

  1. ¿Qué tipo de actividades de verano son las adecuadas para mi hij@?

  • Es interesante observar a los niñ@s y proponerles opciones para que sean ellos los que descubran con que actividad disfrutan más. Hay veces que, por ejemplo, apuntamos a nuestro hij@ a piscina porque es bueno para su espalda pero no es plácido para el niñ@, no todas las actividades nos gustan ni se nos dan bien a tod@s. Ahí tendremos que aprender a compensar y negociar de forma amable. No todo pueden ser objetivos. Es importante el divertimento y dejar que investiguen y sean capaces de averiguar dónde se sienten más cómodos, descubrir esas habilidades o creatividad que todos tenemos y que nos lleva a elegir de forma diferente.

 

  1. ¿Y el refuerzo escolar? ¿Tienen que repasar o estudiar en ese periodo?

  • No se trata de perder hábitos pero sí de aprender a romper con ellos de vez en cuando. Tanto en autonomía como en actividades de refuerzo o preparación para el nuevo curso. Se puede dedicar al día un ratito para los ejercicios que han recomendado desde las escuelas, o bien, aquellos cuadernillos que son entretenidos para reforzar lo aprendido durante el curso. Recomiendo plantearlo mediante un horario que se ofrezca de forma divertida donde aparezcan tareas de autonomía, como pueden ser: hacer la cama, ayudar a recoger la mesa o preparar el bolso de la playa. Adaptado a las habilidades y capacidades de cada niñ@. Siempre hay algo interesante en lo que incidir para que se sientan responsables y útiles. También incluir en ese horario el ratito de “estudio” y las actividades de verano seleccionadas. Si al elaborarlo, por ejemplo en una cartulina, además se observa el plan del tiempo de vacaciones en familia, más interesante será como premio al cambio en el horario veraniego.

Son recomendaciones que harán la llegada del verano algo menos estresante para las familias. Es una etapa que muchas veces se hace larga para los adultos hasta que  comienza el siguiente curso y no todo el mundo dispone de ayuda para esta organización. Así que un consejo, si me lo permiten, naturalicen, usen recursos recordando los veranos de la infancia, y quítenle importancia a todo aquello que realmente no lo tiene.

Disfruten del verano y sean felices, nosotros andaremos por aquí escribiéndoles y dándoles algunas ideas o materiales.

Aprendizaje Sin Errores. Maticemos.

Intentar controlarlo todo o el simple hecho de creer que es posible nos lleva a que tengamos los adultos más conductas rígidas que los peques que asisten a tratamiento. Un Aprendizaje Sin Errores acoge la idea de que, para que el niñ@ aprenda de una forma adecuada y no se confunda, tenemos que evitar equivocarnos y hacerlos dudar, además de mantener controlado el entorno para que nada falle.

Ese control extremo no es posible ni sano. Por otro lado, cuando queremos enseñar a un niñ@ sin Autismo, tampoco queremos errores. ¿Cierto?

Entonces… ¿Qué es un Aprendizaje sin Errores? Siempre procuramos que mientras los niñ@s están en proceso de adquirir un conocimiento nuevo no existan factores externos que perjudiquen o confundan esa asimilación del concepto o la actividad a realizar. Pero en un aula ordinaria también se funciona así.

Ahora bien, cuando el peque ha aprendido de forma correcta aquello que se pretendía enseñar, se pueden provocar situaciones en un contexto semi-controlado, como la sala de trabajo. Cambiar la rutina, la actividad que sigue, llevarles la contraria con algún término que ya conoce…sin enfados, como algo que surge de forma natural. Sin que nuestra cara muestre preocupación. Y por supuesto adaptado a las habilidades y necesidades de cada niñ@.

No se trata de hacerles sentir mal sino de practicar lo que podría pasar en otro contexto. De esta forma si se tienen que dar esos momentos de descontrol o ansiedad por no ocurrir el hecho tal cual lo esperan, podremos reconducir la conducta y modificar el pensamiento. (Reestructuración Cognitiva)

Daremos herramientas para que se auto-regulen y también enseñaremos que el error es natural. Reduciremos la BTF (Baja Tolerancia a la Frustración) y mostraremos que no pasa nada tanto si se equivocan como si se ponen nervios@s.

Para un/a niñ@ con TEA es más complicado pero no es imposible solventar la situación y que sean conscientes según sus capacidades. Errar es natural, tener todo controlado, NO. Es posible trabajarlo durante los tratamientos, lo demuestra la Terapia Cognitiva y está en nuestro deber echar por tierra otra falsa creencia en Autismo.

Lo ideal es que el concepto, lo que estamos enseñando…una rutina de pictogramas, agendas, actividades…tenga un proceso de enseñanza sencillo, directo y bajo unas reglas que se suelen seguir según las metodologías o recursos seleccionados. Procuro que se asimile bien, me cercioro de que la información ha llegado y que se estructura en esas carpetitas imaginarias que todos tenemos y que a cada uno le lleva un tiempo determinado organizar.


Si estamos en un centro comercial y hemos anticipado en una agenda de planificación que después toca ir al supermercado y hay que modificar el plan sin tiempo a mostrar el cambio, también debemos preparar al niñ@ para cuando esto ocurra. Nuestro objetivo no es que se adhiera a la agenda, la agenda es un recurso para favorecer la comunicación y los hábitos, presentar y ordenar las rutinas. (Modificables)

También es nuestro trabajo como profesionales no favorecer que la rigidez se dé en quien no tiene el trastorno porque aparecen familias tensas e infelices. Probablemente por una incorrecta comprensión de este concepto. Familias que llevan una rutina estándar, que no se atreven a ir por otro camino al mismo lugar o modificar el menú semanal. Y eso no es vida ni tampoco una pauta en este trastorno.

El fallo ejecutivo del que se habla en TEA no implica una limitación sino una dificultad. Esto quiere decir que es más difícil pero no imposible.

En ocasiones cambiamos «Aprendizaje Sin Errores» por «todo el tiempo Sin Errores». La propia vida y el día a día nos demuestra que no puede ser así. Nos ofuscamos y queremos cerciorarnos de que nada pasará. En ocasiones hay más ansiedad en el adulto planificador que en el niñ@ con TEA.

Este post no pretende ser una crítica sino una muestra de lo que ocurre en muchos hogares. Es importante que lo tengamos en cuenta todos los que nos dedicamos a este gremio porque somos los que damos las pautas y no siempre se ajustan a la realidad.

Creo en la enseñanza en pro de que salga bien, para todos, pero también en la que muestra que el error existe y es natural. Y en la que resta importancia a la aparición de esos momentos de ansiedad y de descontrol que habremos trabajado anteriormente durante las sesiones. Enseñar estrategias, reducir la idea de que es horrible ponerse nervios@, mostrar que se puede, y darles una llave para mejorar la calidad de vida de las familias. Además de ser un refuerzo positivo maravilloso porque ven que son capaces.

Aunque tengamos manuales teóricos base y muchas metodologías sobre las que trabajar y dirigir nuestra praxis, no olvidemos que en nuestra responsabilidad está, ajustarnos a las verdaderas necesidades y vivencias de nuestros peques y sus familiares. La teoría es una cosa, la realidad es bien distinta.

 

N de Notas, de Navidad…

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Se acercan las vacaciones de navidad y con ellas el primer boletín de notas de los peques. Nos preguntamos cómo será esa primera evaluación, les decimos a nuestr@s niñ@s que las notan las ven los Reyes Magos y así comenzamos el periplo de lo que será la toma de contacto con este curso iniciado.

Pero la pregunta es… ¿Las notas son solo responsabilidad de l@s chic@s?

Con esta ley educativa en la que se evalúa por competencias y las calificaciones, incluso en infantil, son bastante prehistóricas en cuanto a poder valorar una habilidad en proceso o superada, crea un sentimiento de frustración en grandes y pequeños.

Ahora bien, me voy a centrar en los alumn@s con Necesidades Educativas Especiales que son los que más me atañen y más experiencia tengo. Al entregar las notas nos encontramos con boletines con los que personalmente me he “ofuscado”, porque si digo lo que realmente pienso me vetarían. Mucho protocolo, pero el de Atención a la Diversidad se les ha escapado. Este debe estar incluido en el Proyecto Educativo de Centro.

En ocasiones las Adaptaciones Curriculares NO están elaboradas. Y menos aún los PEPs (Programas Educativos Personalizados). Que por cierto, ya se ha nombrado en otros post que para acceder a estos modelos base, hay diferentes webs de Educación y Gobierno a la mano de cualquiera que tenga interés en buscar. Bien, si no están hechos…

¿Cómo sabe una familia que significa esa “A” de adaptado? ¿Adaptado en base a qué? ¿cuáles son los objetivos de mi hij@? ¿Qué le están valorando según sus capacidades y diagnóstico? ¿Dónde está el documento que ME lo explica?

Entiendo que hay un tiempo para conocer al alumn@, para tener toda la documentación a mano, para que venga TGD en su caso, pero entonces si es así y pasan los meses : No entreguéis notas. Si una parte, la adaptación del tipo que sea no está elaborada, qué sentido tienen esas calificaciones estándar que tampoco lo están. ¿¿¿ESO ES OBLIGADO PERO EL PASO ANTERIOR NO??? Personalmente, y creo que sé de lo que hablo, NO lo entiendo.

Las familias aceptan que esa situación les toca por tener un niñ@ con necesidades especiales en la escuela. La verdad, desde mi punto de vista, esa supuesta inclusión me da vergüenza ajena. En ocasiones se sienten desamparad@s porque, ufff el protocolo va lento…esto es así. Y no es cierto, porque hay muchos profesionales en colegios que SÍ están al pie del cañón con estas cuestiones y cuando no saben algo o les falta información o formación, se encargan de ponerse al día. Porque esa es nuestra profesión.

Les mando un mensaje de fuerza a las familias, primero para que no les deis más importancia de la que tiene a esta primera evaluación y que disfrutéis de esta época tan maravillosa y mágica sobre todo para los más pequeños. Pero que, si veis que algo falla en esas calificaciones, en lo que tiene que estar al día y no lo está, que no dejéis que os den malas excusas porque si los famosos protocolos hay que cumplirlos, según la inclusión es, para TOD@S.

Se trata de favorecer y fomentar esas capacidades que en ocasiones no se ven como las vemos los terapeutas, entendemos que hay much@s más alumn@s en el aula. Pero esa no es excusa para que NO demos todo de nosotr@s en nuestra labor de educadores. Por supuesto hay de todo como en botica y porque como digo siempre, antes que profesionales somos personas y no todos vemos la función de este gremio tan amplio, de la misma manera.

En próximos post explicaremos los tipos de Adaptaciones Curriculares (de contenido, método…) y PEPs (de autonomía, habilidades sociales, evaluación de una parte concreta de una asignatura…) que hay y el uso correcto de los mismos. Lo tenemos pendiente y sabemos que queréis y necesitáis esta información. Evitaremos que algún listill@ les intente dar gato por liebre ante el desconocimiento, que es lo más normal. No lo tenemos que saber todo y es fácil caer ante este recurso.

¡¡¡FELICES NOTAS Y ÉPOCA ESTIVAL!!! Y que no se me olvide dar las gracias y enhorabuena a todos los profesionales que Sí dais todo en el día a día y habéis conseguido durante el año sonrisas y buen hacer. Y a esas familias luchadoras, GRACIAS también por apoyar la labor que hacemos en conjunto. La voz más fuerte es la ustedes y la necesitamos a máximo volumen.

Como dice una seguidora de nuestro blog, “demos la lata que parece que es lo que funciona, seamos incómod@s”… 😉

Recuerden que si necesitan más información nos pueden consultar a través de la web y las redes sociales.

 

Mamá, papá, me aburro. «Favorecer el juego en la infancia»

Mamá, papá, me aburro. «Favorecer el juego en la infancia»

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Esta frase la escuchamos de forma reiterada en el mundo occidental, puesta de moda por los divertidos Simpsons. Los niñ@s en ocasiones se aburren con facilidad y la razón por excelencia para que esto ocurra es que tienen acceso a muchísimos recursos materiales que ya tienen una función propia.

Ya sea cualquier muñeco de animales, dinosaurios, coches…como juegos de otro tipo más relacionados con las nuevas tecnologías o simplemente mecanizados.

Una etapa del desarrollo del juego que es muy importante es la del juego simbólico porque despliegan su imaginación y esa creatividad que hará que no tengan tiempo para aburrirse (aunque también es sano no tener todo el tiempo ocupado) porque cualquier objeto puede ser válido para crear un juguete o ser un recurso que forme parte del juego.

Lo que quiero decir con esto es que no es una etapa más que han de pasar porque forma parte de su desarrollo, sino que es, además, un periodo para ampliar la capacidad de resolución de su tiempo libre, de crear, imaginar, desarrollar e inventarse situaciones…

Formar mediante el juego libre o acompañandol@s, pero dejando experimentar a esas futuras personitas que necesitan que les ayudemos a aprovechar los estímulos y recursos que nos ofrece todo lo que nos rodea, no solo lo que ya está inventado.

Un ejemplo muy claro lo he vivido esta misma mañana. Me encuentro en Delhi, en la India. El choque cultural es abrumador, pero cuando te vas adaptando disfrutas de cada segundo. Comienzas a fijarte, o comienzo yo especialmente porque me viene de profesión, en los niñ@s. Lo que veo en la calle (estamos quedándonos en un barrio especialmente pobre), los colegios, sus rutinas, sus juegos, su comportamiento etc.

Creo que lo ideal sería que nadie viviera en una situación precaria y menos los peques, pero lo único que he visto han sido sonrisas e intentos de interacción e imitación.

He observado dos casos claros que me han parecido particulares. El primero, iba en el metro y había una niña con unos ojos maravillosos, llenos de vida y de ganas de vivirla que no paraba de sonreírme y de buscar mi mano para jugar conmigo. Hacía que pareciera sin querer, me lo decía mi ojo clínico. Ella me miraba con aquellos ojos pintados en negro para protegerse del mal de ojo (valga la redundancia) y seguidamente imitaba mi posición. No quería estar sentada, era demasiado pequeña e inocente como para hacerlo con doble intención.

Solo pretendía que me diera cuenta que estaba jugando, con la interacción hacia los mayores, con iniciativa propia, sin maldad.

En este caso los adultos le recriminaban que no lo hiciera. No hacía nada malo, pero se ve que sea cual sea nuestra cultura queremos pequeñ@s que se comporten como adultos y los coaccionamos. Obviamente sin querer, pensando que es lo ideal, según las normas, los valores, algo que hacemos día a día con los peques en cualquier circunstancia. Por supuesto, sin ofender a nadie creo que, si fuéramos más naturales, el desarrollo de nuestros niñ@s iría rodado también, tengan o no dificultades.

Vi a otra niña jugando en la calle, era muy pequeña, no tendría un año. Su mamá vendía flores en un escueto puesto en el suelo y yo estaba intentando entender qué hacía la pequeña porque tenía una sonrisa dibujada en su cara, cara de pilla. Cuando por fin me doy cuenta estaba pasándoselo en grande jugando con una pequeña tubería, un espacio, a esconder piedras y después entretenerse sacando y descubriendo su tesoro.


Si consiguiéramos el equilibrio entre el conocimiento que tenemos sobre varias culturas encontraríamos la fórmula mágica para educar a los niñ@s: dejándoles explorar, sintiéndose descubridores importantes, exponiéndolos a la autonomía e independencia según edad y creando un sentimiento de responsabilidad en ellos empezando con sí mismos.

Apoyándoles de manera activa en este proceso, que se sientan seguros, pero a su vez libres de imaginar.

Y lo más importante…no volver a escuchar… Mamá, Papá…me aburro, porque un niñ@ es capaz de entretenerse viendo dibujos en las nubes, con una servilleta o creando historias.

Me estoy fijando en el tipo de escuelas que existen y la fórmula que utilizan en su sistema educativo. Si tenemos en cuenta que estoy en el barrio de Pahar Janj, humilde, muy humilde, me ha sorprendido que en una manzana he avistado: una escuela infantil, un colegio de secundaria para niñas con recursos del estado y una del tipo Montessori… Cuando pasas por cualquier colegio o guardería escuchas a los niñ@s participando al son con ganas, es increíble, teniendo en cuenta que hace mucho que no escuchaba una interacción tan potente sin ser en la hora del recreo. Much@s maestr@s en España me comentan que les encantaría no seguir tanto protocolo LOMCE y las tediosas competencias que evalúan a niñ@s a veces, de muy temprana edad.

Estamos convencidos que en el primer mundo tenemos la panacea y hablando de materia educativa estamos perdiendo la esencia de la etapa infanto-juvenil.

Sin querer hacer más hincapié por el momento porque me falta información, quiero poder tener más conocimiento y valorar qué falla en ambos sistemas. ¿Qué podríamos hacer para mejorarlo? Seguro que es posible, y no lo dudo, pero para ello seguiré investigando para informarles.


Quizás encontremos la fórmula independientemente de razas, culturas, religiones, franjas horarias y demás, para que lo más importante, que es el buen desarrollo sobre todo emocional (desde mi punto de vista) de nuestros peques se dé de una forma distinta a la que estamos acostumbrados.

Que sean felices y sean exploradores de sus propias vidas.

¿Saturamos de actividades y tratamientos?

Empieza el periodo escolar nuevamente y con ello las rutinas, los horarios, y las actividades extraescolares. 

Para nuestros niñ@s con Autismo implica también volver a la carga con los diferentes tratamientos a los que acuden: Terapias especializadas, logopedia, estimulación multisensorial, psicomotricidad etc. Podemos saturarlos con facilidad y sin darnos cuenta. 

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Obviamente todo se hace pensando en la mejora de los peques y no tan peques, en su avance pero… ¿hasta qué punto se convierte en saturación para ell@s? ¿Dónde está el límite? ¿En qué medida los niñ@s deben ser partícipes y elegir qué actividades extraescolares quieren realizar y cuáles no?


Si hablamos de ACTIVIDADES EXTRAESCOLARES soy del pensamiento en que tiene que ser algo que le complemente porque le gusta. A veces, caemos en el error de apuntarles en alguna actividad que nosotr@s no pudimos hacer o que se supone les va a venir bien porque está recomendada por algún especialista.

Pero lo cierto, es que la carga lectiva, los deberes, las tareas y tiempo dedicado, por ejemplo, a la terapia, son obligaciones. Lo ideal sería que el niñ@ consiga averiguar a base de elegir y probar, qué le divierte y le apetece hacer fuera de todo lo impuesto. Negociar en la medida de lo posible pero dejándole explorar.

Además tienen que tener tiempo de jugar y hasta de aburrirse (que también es importante). Durante la semana a veces los horarios son más estresantes que los de los propios adultos. Tres terapias diferentes, después piscina, pintura, idiomas etc.

Y no nos damos cuenta que estamos elevando los niveles de estrés de nuestros niñ@s, a edades en las que todavía no deberían conocer esos síntomas. (Ya tendrán tiempo).

CONCLUSIÓN: una actividad, dos máximo y que sean de su agrado. Dejando tiempo para jugar en casa, solos, en familia, en el parque, ver dibus, leer y participar en tareas domésticas como algo lúdico (de paso vamos favoreciendo su autonomía).


Por otro lado, un tema controvertido que hemos ido nombrando es la saturación a causa del “USO EXCESIVO” DE LAS DIFERENTES TERAPIAS.

¿Cuánto es demasiado? Muchas veces vemos que los niñ@s se saturan, que necesitan descansar, y yo personalmente tiendo a recomendar dicho descanso.

Aunque tenemos al alcance muchos tipos de intervención, no todas son necesarias en todo momento, ni a la vez. Hay niñ@s que tiene sus agendas repletas y se cansan. También nos resulta en ocasiones complicado coordinar el trabajo de todos los especialistas que trabajamos a la vez y puede ser contraproducente.

Para mí lo más importante es observar que no se sature. Y no hablamos de enfados, de pura conducta porque ese día no le apetece trabajar. Hablamos de sobrecarga de actividad y eso no le beneficia. En lugar de ello se convierte en un castigo y los terapeutas en sus verdugos.

CONCLUSIÓN: Hay que observar y valorar qué intervenciones necesita en cada momento y la cantidad semanal de las mismas. Es normal al principio, querer estimularles con todos los recursos posibles, pero a la larga aprenderemos a ser selectivos.


Si necesita logopedia o no, trabajar el área motora de forma específica o no, y así con todas las áreas del desarrollo. En ocasiones no lo precisa o bien no está preparad@ para ese tipo de tratamiento y requiere estimulación previa de otro tipo.

Cada cosa a su paso y con mucho amor y paciencia. Cada niñ@ tiene sus tiempos, avances y dificultades y debemos ser conscientes de ello. Estimular sí, pero sin sobreestimular, porque en ese momento aparecen los bloqueos, parones y los problemas conductuales. ( Con toda la razón).

L@s niñ@s tienen que ser niñ@s y los adultos tenemos que recordar esa etapa y jugar y compartir más tiempo sin tantas mediciones u objetivos específicos. Simplemente dejarse llevar.

Por otro lado, los terapeutas tenemos el deber de ser sinceros y asertivos para asesorar bien a las familias y mirar exclusivamente por el interés y beneficio de nuestr@s peques.

¡¡¡Feliz semana!!! 🙂

 

Autismo. 2 de Abril. Luchar por el lema 2016.

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Con motivo del «Día Mundial de concienciación sobre el Autismo» queremos hacer la petición, y creo que hablo por muchas familias y profesionales, de que este lema propuesto se dé de verdad. “INCLUSIÓN, TOLERANCIA Y RESPETO”

Si queremos que sea una realidad la “inclusión, tolerancia y respeto” primero debemos empezar por solicitar cambios en las leyes educativas, de discapacidad y del menor. Hoy por hoy nos han demostrado que sus protocolos no siempre funcionan o son demasiado estándar.

Por ejemplo, una adaptación curricular donde se cambian tres datos en el mismo documento que tiene otro alumn@ no puede ser suficiente para explicar lo que ese alumn@ en particular necesita. Siguen siendo meros protocolos burocráticos.

También la intervención cuando ocurre un caso de acoso escolar, siempre que nos demos cuenta a tiempo. El sistema no contempla todas las pautas y herramientas necesarias, desde mi punto de vista, para solucionar el problema.

Además de que falta formación en todos los ámbitos: educación, sanidad etc. Podríamos enumerar muchas cosas que no se están haciendo bien.


  1. Si queremos verdadera INCLUSIÓN, hay que elaborar documentos y preparar al profesional de los centros escolares para que sepa “incluirlo” de forma adecuada al aula. No me gusta esta palabra, porque debería ser uno más y ya está, sin diferencias y/o dificultades más allá de las que todos tenemos. Una ordenanza o protocolo no son suficientes.

  2. Si queremos verdadera TOLERANCIA, tanto en casa como en el colegio tenemos que inculcarles desde pequeños las diferencias y el respeto a estas. Porque todos somos diferentes. A respetar y no ningunear o hacer sentir menos por tener una discapacidad o el simple hecho de ser diferente. Actuar con los niñ@s con naturalidad, explicar los diagnósticos, enseñarles a comunicarse y entender a aquellos compañeros/as, que en este caso, tienen autismo. Y digo desde el colegio para tener en cuenta más educación emocional y menos contenidos de asignaturas. Y también digo en casa porque los niños muchas veces repiten lo que escuchan y para los profesionales que lo vivimos no es agradable porque sabemos de dónde viene ese aprendizaje.

  3. Si queremos verdadero RESPETO, tenemos que empezar por hacerlo los adultos. A veces nos cuesta respetarnos y queremos que nuestros peques y jóvenes tengan un comportamiento ejemplar. Que tengan razones para copiar esos comportamientos.

En definitiva, que el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo no se quede en un lema o evento. Que luchemos para que sea una realidad. Se hace desde muchos organismos desde hace mucho tiempo pero nos falta camino por recorrer.

Emociones en autismo: proceso secuencial para aprender a interpretarlas

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No es fácil la identificación, interpretación y la respuesta a priori de las emociones en las personas con TEA. Necesitan «entrenamiento». Lo que hacemos para aprender y mejorar en cualquier ámbito: practicar. Ponerles en situación para poder analizar y corregir. Para iniciar la comprensión de la «Teoría de la Mente», la empatía y la lectura de caras o expresión corporal propia y ajena.

“En las personas con autismo existe un fallo en las Funciones ejecutivas, que se define como la actividad de un conjunto de procesos cognitivos vinculados históricamente al funcionamiento de los lóbulos frontales del cerebro”. (Luria, 1980; Burgess, 1977)

Al existir este fallo (de planificación, organización, anticipación, interpretación sin generalización etc.), hay que dotar a las personas con autismo de las estrategias adecuadas para desenvolverse, entre otras, en el área emocional. Puede que no sea capaz de planificar la secuencia para ir al baño y parezca que no controla esfínteres o incluso que no coma fuera de contexto un mismo alimento por la rigidez mental. Los recursos que les enseñaremos servirán para suplir estas carencias y que puedan adaptarlas a su vida.

También los estudios han analizado la posibilidad de una disfunción del sistema de las neuronas espejo (SNE). Es un conjunto de neuronas que controlan nuestros movimientos y además responde de forma específica  a los movimientos e intenciones de los otros sujetos.

Esto podría explicar por qué las personas con autismo no pueden anticipar a priori las intenciones de los otros o realizar una secuencia diferente no planificada.

Para tratar las emociones primero debemos enfocar la funcionalidad que tiene para el/la niñ@. La importancia que le pueda dar a adquirir ciertas destrezas para su relación con los demás.

«Tengo que atribuir estados mentales a los demás, saber cómo se sienten para saber cómo dirigirme a ellos en diferentes situaciones y en diferentes contextos pero…   «

  • ¿PARA QUÉ?

Nos encontraremos con el problema de la “generalización”. Es importante empezar por el reconocimiento, interpretación y ampliación en la variedad de estados emocionales. Que aprendan a valorar en qué situaciones se dan, cuándo se repiten… En sí mismos y en otras personas. Se entrena/educa secuencialmente.

A continuación aparece resumido en un cuadro utilizando como guía el manual que algunos niñ@s llaman “el libro verde” Baron-Cohen, S.(2006). «Enseñar a los niños autistas a comprender a los demás». Guía para educadores. CEAC. Barcelona.

NOS ENCONTRAMOS CON CINCO NIVELES DE LA ENSEÑANZA DEL ESTADO MENTAL (Comprensión emocional)

EMOCIÓN CREENCIA SIMBOLISMO
NIVEL 1: Fotografías Reconocimiento de fotografías    faciales.
(feliz/triste/enfadado/temeroso)
Toma de perspectiva simple. Juego sensorio-motor.
NIVEL 2: Dibujos Reconocimiento facial esquemático.                   (feliz/triste/enfadado/temeroso) Toma de perspectiva visual compleja. Juego funcional.
NIVEL 3: Basadas en la situación Emociones basadas en la situación. Ver lleva a conocer. (uno mismo/el otro) Juego funcional.
NIVEL 4: Basadas en el deseo Emociones basadas en el deseo. Creencia verdadera/predicción de acción. Juego simbólico.
NIVEL 5: Basadas en la creencia Emociones basadas en la creencia. ( feliz/triste) Creencia falsa. Juego simbólico.
  • ¿Qué ocurre después?

Cuando nuestr@s peques son capaces de reconocer y de asociar causa/consecuencia/emoción en diferentes contextos, podremos iniciar el aprendizaje de atribuir pensamientos/estados de ánimo a otras personas. Por ejemplo con el siguiente manual que personalmente utilizo bastante, Monfort, M. (2001) “En la mente.” Entha ediciones. Madrid.

También podemos trabajar la identificación de los grados de una misma emoción (con termómetros de emociones, por ejemplo) para saber cómo reaccionar ante diferentes estímulos. Siempre no tienen la misma intensidad y en ocasiones pueden expresarla por exceso o por defecto.

En la página web de ARASAAC, podemos encontrar muchísimo material para trabajar emociones, que es el tema que nos toca, pero también es una Plataforma con un gran número de herramientas para favorecer la comunicación en autismo. Adjunto a continuación un enlace a un ejemplo de termómetro de emociones que propone esta web. http://arasaac.org/materiales.php?id_material=1269gif3

Por cierto, tengo que hacer mención de la creación de una PETICIÓN PÚBLICA a la que se puede acceder y firmar para apoyar su candidatura y de esta forma pueda optar a los Premios Princesa de Asturias 2017. Hacen un trabajo espectacular, ¡¡¡enhorabuena compañeros!!!.

Seguiremos ampliando el área emocional en autismo en futuros post. Si os surgen dudas, cuestiones o temas en particular que queráis que comentemos o tratemos lo podéis hacer a través de nuestro  CONTACTO o las redes sociales.

¡¡¡Feliz semana!!!

 

Bullying o Acoso Escolar: Silencio en las aulas

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Por más que lo pienso y le doy vueltas me cuesta infinitamente entenderlo: ¿Por qué un niñ@ en edad escolar es capaz de hacer sentir mal a otr@, física y/o psicológicamente de forma puntual o reiterada? O lo que es lo mismo: practicar bullying o acoso escolar. Seguramente existirá una razón…o quizás no.

Queremos dar explicaciones a nivel psicológico, o lo que diría un colega de profesión, “justificar” todo lo que no nos parece racional. Últimamente está muy de moda. En realidad siempre ha existido y muchos hemos estado presentes, aunque es cierto que cada vez comienza en edades más tempranas. Me provoca una tremenda frustración y más si se da por la parte que me toca: en niñ@s con TEA.

Resulta que decir “Asperger de mierda” o “Retrasado autista” o bien “Enfermo mental” se ha convertido en insulto para atacar verbalmente a alumn@s con TEA (perdonen por expresarlo así, pero es lo que está ocurriendo literal). Y por supuesto, no dejar de nombrar el acoso y maltrato físico añadido en muchos casos.

  • ¿Y qué podemos hacer?

Los protocolos para intervenir en bullying son bastante “graciosos” en cuanto a consecuencias para el agresor. Teniendo en cuenta que es un menor y lo que se haga en ese momento repercutirá en su futuro, debería estar más controlado y medido. Si no, es posible que sea éste el que se convierta en carne de cañón de centros de menores y/o futur@ delincuente.

Partes, expulsiones (genial me quedo en casa jugando a la consola) etc… Me imagino que para las familias de ambas partes tampoco debe ser agradable.

Por una parte tenemos al agredido que obviamente sufre en sus carnes vejaciones. Generalmente no las cuenta porque existe el añadido de las amenazas si habla.

Primero empieza la lucha con escritos al colegio y denuncias a Educación (Ministerio). Pero además de la parte protocolaria (que es de obligada acción) lo que ocurre con esos niñ@s que tienen que ir a las escuelas es un infierno diario y no siempre se aplican soluciones funcionales ante el bullying. Vamos a intentar meternos por un momento en esas cabecitas, cuanto más si estas tienen algún tipo de trastorno o forma diferente de estructurar y asimilar situaciones de esta índole. Que complicado debe ser vivirlo un día tras otro.

Conozco un caso de un pre-adolescente que no solo calló porque lo amenazaban con hacer daño a su familia, sino porque como es niño de “terapia” y ha evolucionado favorablemente en muchas áreas, el objetivo de callar era también para no decepcionar a sus padres.

  • En738-200tonces las soluciones son…

Por otra parte tenemos al agresor/acosador que sí necesita tratamiento. Hay que valorar las razones de sus actuaciones, hacerle ver la gravedad  y sólo en caso de que al agredido no le afecte involucrarlo en la recuperación (por llamarlo de alguna manera).

Esto siempre y cuando hablemos de casos de conductas conflictivas por causas varias. Si nos enfrentamos ante un cerebro con tendencias o rasgos psicopáticos tendremos una personalidad casi infranqueable y difícilmente modelable. Y aunque suene mal y parezca políticamente incorrecto, sí, los niñ@s pueden ser malos y disfrutar con ello. Nuestra masa gris es muy compleja y habrá que valorar otro tipo de tratamientos o intervenciones. Cualquier cosa menos no hacer nada o llegar tarde. Cierto que en estas edades todo es complejo, desde valorar el por qué, poder hacer un diagnóstico si es que existe y poner esas conductas bajo control.

Es importante acudir a profesionales para trabajarlo desde el aula: realizar actividades de  rol playing, poner ejemplos en situaciones que le podrían tocar a cualquiera… Que se explique la importancia de estas conductas para ambas partes, que se trabaje la empatía, la asertividad, el respeto a las diferencias. Naturalizar. No digo nada nuevo, pero que hay que ponerlo en práctica de forma real.

Dedicarle tiempo a reconocer y evitar el  bullying en las aulas porque como se comentó en el post “Educar en emociones en la infancia”no todo pueden ser asignaturas. Los problemas emocionales están ahí y a veces si no provocamos ciertas situaciones ni siquiera los adultos somos capaces de verlo.

Egoístamente y teniendo en cuenta a lo que me dedico, para mí la prioridad es que la víctima no llegue a límites como los que todos conocemos y no queremos nombrar. Todavía es TABÚ. Pero está ocurriendo y algo habrá que hacer. Estamos a tiempo de que se salven y reconduzcan las dos partes implicadas. Depende de nosotros, los adultos.