Los 3 pilares básicos de las Relaciones Sociales: Empatía, respeto y asertividad.

Los 3 pilares básicos de las Relaciones Sociales: Empatía, respeto y asertividad. Este post, primero de varios sobre el mismo tema, comienza poniéndonos al día sobre lo que son estos conceptos aplicados a la realidad.

Si queremos tener relaciones sociales efectivas y en armonía, tenemos que valorar primero si lo básico nos ha quedado claro.

Quizás habitualmente erramos o nos sentimos incómodos o inseguros durante las mismas, a causa de las falsas creencias y los roles sociales que hemos aprendido.

Empezamos!!!

1. Empatía: ser capaz de ponerse en el lugar del otro para comprenderlo.

No se trata de compartir ni justificar acciones o pensamientos, solo poder entender estando 100% bajo dicho punto de vista: con sus experiencias, su estilo educativo, creencias, etc.

No vale el, “si yo fuera tú”, porque no se trata de eso. Es una confusión muy común sobre este término. Al principio parece difícil porque nos hemos acostumbrado a crearnos una opinión basada solo en nuestro criterio y no según la realidad de la otra persona.

No se trata de que tengamos que tener relaciones efectivas con todo ser humano. Pero sí nos ayudará a cambiar nuestra perspectiva, más allá de lo que apreciamos por lo que no entendemos.

Otro pilar clave, que va más allá de las relaciones sociales, y diría yo que está más relacionado con la gestión personal de emociones, sería elegir con qué personas queremos seguir fomentando estas relaciones. O  bien decidir que NO nos aporta.

Pero la teoría que tratamos hoy en el post, lo que nos explica es cómo poder relacionarnos con quien sea. Incluso no juzgar, a priori, la información que nos llega del entorno. Incluido lo que vemos en las noticias, lo que nos cuenta la vecina, el problema de tu amiga en la oficina etc.

Las historias tienen más de una versión. Y no es que una parte mienta, sino que ante una misma situación, cada persona puede vivirla y percibirla de distinta forma. ¿Cierto que les vienen ejemplos a la mente?

La empatía no es selectiva.


2. Respeto: Teniendo en cuenta el pilar anterior y según lo que queremos para con nosotros. Eso quiere decir que bajo ningún concepto juzgamos, simplemente aceptamos que igual que nosotros tenemos creencias, opiniones y pensamiento, o formas de ver la vida distintas, no por ello nuestra visión es mejor ni peor. Solo diferente e igual de respetable que otras.

Incluso aunque no comprendamos habiendo puesto en práctica la empatía. Porque todos, y digo todos, merecemos respeto.

La violencia tanto verbal como física empieza con pequeñas faltas de respeto que hemos naturalizado tanto en nuestras relaciones sociales, que cruzar la barrera es muy fácil.

Podemos violentar a alguien sin gritar, insultar o pegar. Con nuestra expresión corporal, por ejemplo.


3. Asertividad: El pilar número 3 se basa en ser capaces de exponer nuestras opiniones de una manera adecuada. Sin dictar sentencia, sin ofender.

Si aprendemos a ser asertivos podremos hablar de cualquier tema incluyendo los considerados tabúes, puesto que lo haremos con toda la humildad y respeto del mundo.

Tenemos que tener en cuenta que para tener buenos diálogos y discutir sobre algo, que no significa hacerlo enfadados sino exponer posturas, debemos tener como premisas que:

  • Nuestra opinión no es tan importante. Lo es para nosotros y a lo largo de nuestra existencia, aquello por lo que tanto insistimos en una conversación puede variar en el tiempo. Forma parte de  madurar.
  • No se nos va la vida en ello. Regularemos la energía. ¿De qué vale la pena enfadarse? ¿Ayuda en la defensa de nuestro criterio o desgasta?
  • Solo queremos poder debatir o postularnos sobre algún tema por compartir o por interés.
  • Si se cumplen los pilares anteriores la libertad de expresión será, y será la correcta. Porque lo incorrecto es creer que significa decir lo que quiero sin filtro.
  • Lo políticamente incorrecto no está reñido con la educación. La frase “tu libertad acaba donde empieza la mía” limita bastante bien donde están las formas, no el contenido si sabemos trasmitirlo.

No se trata de convencer a nadie, sino de tener relaciones sociales efectivas y poder entablar conversación sobre cualquier tema.


En el siguiente post nos adentraremos más en estos 3 pilares básicos, exponiendo ejemplos del día a día donde, con un poco de práctica, sería muy fácil llevar a cabo estos principios vitales para con todo lo que nos rodea.

La psicología y educación cognitiva van de eso: las cosas cambian si se trabajan, si se reestructuran. No aparecen de repente en la cabeza…

 

La magia no es más que el trabajo que hay detrás de un cambio.

 

Para cualquier consulta, duda o sugerencia pueden contactarnos a través del correo o las redes sociales.

Feliz día!!!

 

¿Para qué sirven los deberes?

 

¿Para qué sirven los deberes? Después del boom de comentarios y debates de inicio de curso, vamos a explicar la verdadera finalidad de las tareas que se llevan a casa y la función de la agenda.

Ante la pregunta, deberes sí o no, mi respuesta es rotunda, por supuesto, pero los propios maestros y profesores tienen que tener en cuenta lo que comenzamos nombrando en el párrafo anterior, qué objetivos buscamos conseguir.

La huelga de deberes no la veo en pro del menor, es una lucha entre adultos y lo importante es valorar el para qué y la cantidad.

Los niñ@s necesitan y mucho, tiempo libre. Pero libre…

Los deberes NO deben ocupar toda la tarde, ni siquiera horas, solo un ratito. Se trata de que aprendan a organizar su tiempo en casa, de que estructuren poco a poco su tarde. No debería de ocuparles más de una hora, entre otras cosas porque está estudiado e investigado que el tiempo que somos capaces de mantener atención plena es de unos 50 minutos como máximo.

Las actividades para casa TAMPOCO pueden ser a modo de castigo.

Algo que suele ocurrir en ocasiones y lo único que se consigue es que aborrezcan los deberes. Si queremos modificar conductas hay un sinfín de estrategias, pero esa desde luego, no es la más adecuada.

Lo que queremos es que los niñ@s vayan adquiriendo responsabilidades poco a poco. Que abran la agenda y vean qué actividades tienen al día siguiente para terminar en casa, o si hay un control/examen la semana próxima valorar cómo se organizan para no estudiarlo todo el último día.

La tarde tendría que ser entretenida, no horas y horas de más trabajo, pero sí ciertas tareas que ellos aprendan a planificar.

La agenda nos sirve como medio para conseguir ese objetivo y que sean cada vez más autónomos. Siempre les recomiendo que la tengan lo más limpia y ordenada, y estructuren las asignaturas por colores. Que esté bonita, que apetezca manejarla. Hablando claro, que no sea un tostón más para los peques, que ya tienen bastante y no lo digo porque la escuela sea un rollo, sino porque a veces los adultos perdemos la capacidad de mostrarla divertida.

Ir al colegio, aprender y estudiar, conocer y saber en la medida de nuestras posibilidades tendría que ser fascinante. Y eso depende de los grandes, que somos nosotros.

Hablaremos en otro post de las causas del fracaso escolar que viene totalmente ligado a la visión, nada motivante, que empiezan a tener los adolescentes sobre los estudios, entre otras razones.

Todos hemos tenido algún profe carca que se cargó una asignatura y le cogimos manía. Porque de adultos podemos intentar pasarlo por alto y hacer las materias nuestras, pero de peques, la imagen que nos da un maestro o un profesor marca muchísimo.

Personalmente recuerdo varios profes que consiguieron que una asignatura que me resultaba de lo más pesada fuera entretenida, y hasta divertida. Al igual que otros con poco esfuerzo, pero no sin menos influencia marcaron que incluso, llegara a dedicarme a lo que me dedico. Otros, por el contrario, hicieron que creara un rechazo tremendo a materias de estudio que con la edad estoy intentado paliar y disfrutar de su aprendizaje.

Ahí entra en juego la Pedagogía, ciencia de la educación, para que los docentes también aprendan a motivar y se reciclen, porque como digo siempre, antes que profesionales son personas y… hay de todo como en botica. Los hay maravillosos y tremendamente involucrados y otros que no saben llegar al alumn@ o bien esperan el sueldo a final de mes. Creo que aunque sea políticamente incorrecto decirlo, no digo nada nuevo, ni algo que a quien lea estas líneas pueda sorprender.

Volviendo a nuestr@s niñ@s, como nombramos en el post donde hablamos de las actividades extraescolares, se tienen que ir calmando y relajando progresivamente durante la tarde hasta la hora de irse a dormir. Reducir poco a poco su nivel de actividad ayuda también a conciliar el sueño. Esto quiere decir que, primero deberes y extraescolares, que es más activo, después tiempo para descansar y para jugar…y también para no hacer nada. Esto viene genial para favorecer el desarrollo de la imaginación.

Otra función de la agenda es llevar un control de lo que ya está hecho. Recomiendo tachar el inicio, que podemos estructurar con un guión o un circulito y hacerle un tick. A veces se pueden despistar y olvidar hacer una tarea. Que tampoco pasaría nada, mientras que sea puntual, en ocasiones hacemos un mundo de ello. Y si se diera de forma habitual tocaría valorar si es conductual o pasa algo más. Todo tiene solución y podemos intervenir sin ofuscarnos. Sin contagiar esa sensación a los niñ@s.

La agenda también sirve para organizar la mochila para el día siguiente. Algo que progresivamente harán solos y acabada la tarde. Así serán partícipes en la preparación de la siguiente jornada.

También considero interesante hablar de la intervención de las familias en los deberes. Los peques pueden pedir ayuda pero se supone que vienen con los conocimientos desde la escuela y esas tareas tendrían que saber hacerlas. Podemos ayudar, dándoles primero tiempo a que consigan enterderlas y realizarlas solos, pero nunca hacerles sus tareas. Por otro lado entiendo perfectamente que cuando a un niñ@ le cuesta realizarlas y tarda demasiado o bien notamos su gran frustración por no poder finalizarlas solo, a las personas que están alrededor les provoque ayudarles.

Creo que si esto ocurre lo que debemos hacer es hablar con su tutor/a. Quizás necesite apoyo, o bien realmente son demasiadas las tareas. Se trata de buscar una solución entre todos que beneficie al niñ@ pero la opción de hacer sus tareas no entra en esa ayuda porque no se la estamos dando.

Educar no es fácil pero es tremendamente satisfactorio. La educación motivante nos lleva a caminos insospechados.

Reflexiones de final de curso

a14


Comienza mayo, queda un mes y medio para que finalicen las evaluaciones de los niñ@s. Empiezan las reflexiones de final de curso. Sería interesante hacer un ejercicio de conciencia sobre lo que se ha hecho o no, la implicación por parte de todos los contextos de los peques: familias, educadores, profesionales de la psicología/pedagogía, expertos en discapacidad etc. Una autoevaluación constructiva para mejorar nuestra práctica.

Se trata de valorar/reflexionar qué hicimos y qué se nos ha quedado en el tintero porque todos somos responsables en conjunto de los avances o no, de un niñ@ con Autismo, teniendo en cuenta que cada uno tiene sus posibilidades y ritmos de aprendizaje.

A continuación les expongo mi opinión. A ver qué les parece, les invito a participar. Sería interesante valorar otros puntos de vista. Les recuerdo que lo que se redacta en este post es mi opinión personal, mis percepciones y experiencias, lo cual no significa que todos los terapeutas pensemos igual ni nos surjan los mismos contratiempos.

A lo largo de este año he tenido varios conflictos sobretodo con personal docente de colegios públicos y concertados. Se supone que están tiempo esperando que el Equipo de TGD decida mediante formato informe qué hay que hacer con el alumn@. Cuando por fin lo tienen, se queda en eso, en un informe. (No siempre, por supuesto)


REFLEXIÓN SOBRE LA FUNCIÓN DE LOS PROFESIONALES DE LA SALUD MENTAL Y LA EDUCACIÓN

Importante a evitar o no querer escuchar más (por lo menos por mi parte):

  1. Que diga una maestra que no usa el correo electrónico ni ninguna red social para comunicarse porque le produce estrés. La función no es solo lúdica, ya que existen, démosle funcionalidad. Eso es no querer coordinarse y colaborar.
  2. Que diga un profesional de PT que el niñ@ no entiende y tiene problemas de conducta si ha sido incapaz de elaborar un PEP metodológico ni un guión social durante todo el curso cuando lo especifica el famoso y esperado informe de TGD.
  3. Que una maestra de aula enclave sugiera/recomiende que un/a alumn@ se escolarice en colegio específico cuando tiene un desarrollo fenomenal y cumple todos los requisitos para la inclusión. Salvo que tiene carácter, que no es lo mismo que mala conducta. Pero para esa persona no es cómodo porque le está dando mucho “trabajo”.
  4. Que un niñ@ esté esperando todo el tercer ciclo de primaria a que aparezca el Equipo de TGD a evaluarle porque necesita una adaptación curricular que no se está haciendo y esto le produzca mucha confusión, ansiedad y frustración.
  5. Que nos echen para atrás las agendas que tanto nos sirven para que los niños no solo planifiquen sino que nos cuenten y secuencien su día a día. A veces la respuesta es que no tienen función o que no están de acuerdo.
  6. Que digan que los protocolos de bullying son avisar a las familias y cambiar al alumno disruptivo de aula.
  7. Que convenzan a las familias de que la LOMCE dice que el niñ@ tiene que repetir cuando no es cierto y además afectando en este caso al área emocional.
  8. Que quieran un diagnóstico desde un colegio cuando es imposible categorizar en esa edad y momento del paciente para poder trabajar con él. Lo importante es valorar sus carencias y favorecer que mejore, no dar un nombre al problema.
  9. Que nos digan que tenemos que adaptarnos los centros privados a lo público cuando hacemos lo imposible y nos ponen muchas pegas.

Y así un sinfín de problemas que personalmente me ha tocado batallar a lo largo de este curso, expongo los que más me  han tocado de cerca.

El mensaje que quiero hacer llegar desde mi posición es que no somos mejores o peores. No pretendo dar lecciones a nadie, a mí me queda mucho por aprender. Pero quizás es más importante dejar el EGO a un lado y valorar qué necesita el alumn@. No se trata de ganar o perder, de quedar por encima, de tener la razón, sino de consensuar lo mejor para los niñ@s que tienen unas necesidades específicas y pasan muchas horas con nosotros.


REFLEXIÓN SOBRE LA LUCHA Y PODER DE VOZ DE LAS FAMILIAS. HAY QUE DARLE MÁS USO.

Hay que entender a las familias con un niñ@ con Autismo. Ponernos en su lugar, la famosa empatía, pero la de verdad. Ser sinceros, con asertividad.  Conocen a sus hij@s mejor que nadie y no debemos poner en tela de juicio lo que nos cuenten o pidan. Es su perspectiva, igual que nosotros los profesionales de diferentes ámbitos tenemos la nuestra.  Como familia aprovecharía vuestra voz y poder para pedir más, no sólo en los colegios sino también en los organismos públicos relacionados con la salud mental: diagnóstico, tratamiento y seguimiento.


REFLEXIONES CONMIGO MISMA. POR MI PARTE.

He aprendido que si algo no me gusta tendré que buscar soluciones desde lo más básico, no se puede cambiar el mundo pero sí poner un granito de arena. Que hay que insistir y no dejar pasar el tiempo. Utilizar todas las herramientas que tenemos disponibles, todos los recursos y si no crearlos. Me enfado muchísimo y a priori no utilizo esa emoción en positivo. Pensar en frío y con calma ayuda a organizar los pensamientos antes de buscar soluciones.

Con esto me refiero a denunciar en Educación la mala praxis, poner quejas, manifestarnos, luchar por los derechos en materia de sanidad y educación que es lo que nos compete y no quedarnos en que pudimos hacerlo pero lo dejamos pasar. Reunirnos las veces que hagan falta. Creo que la persona que tiene una plaza y es funcionari@ del Estado tiene la obligación de dar un buen servicio educativo a sus alumn@s y/o pacientes. Si tanto costó conseguir la plaza que demuestre que lo vale. Se llama vocación, y muchos en este gremio NO la tienen. Esto vale también para el que trabaja en concertado o privado.  Y por supuesto pedirle al gobierno que le toque gobernar que atiendan esta área, porque si la educación en general en este país no funciona, se pueden imaginar cómo se da en materia de Educación Especial y Discapacidad.

Por otro lado y en positivo tengo que decir que hay muy buenos profesionales que colaboran incluso en su tiempo libre para coordinarse y formarse en pro a este campo. Felicidades y gracias por querer compartir con nuestro Mundo TEA.

Bullying o Acoso Escolar: Silencio en las aulas

a09

Por más que lo pienso y le doy vueltas me cuesta infinitamente entenderlo: ¿Por qué un niñ@ en edad escolar es capaz de hacer sentir mal a otr@, física y/o psicológicamente de forma puntual o reiterada? O lo que es lo mismo: practicar bullying o acoso escolar. Seguramente existirá una razón…o quizás no.

Queremos dar explicaciones a nivel psicológico, o lo que diría un colega de profesión, “justificar” todo lo que no nos parece racional. Últimamente está muy de moda. En realidad siempre ha existido y muchos hemos estado presentes, aunque es cierto que cada vez comienza en edades más tempranas. Me provoca una tremenda frustración y más si se da por la parte que me toca: en niñ@s con TEA.

Resulta que decir “Asperger de mierda” o “Retrasado autista” o bien “Enfermo mental” se ha convertido en insulto para atacar verbalmente a alumn@s con TEA (perdonen por expresarlo así, pero es lo que está ocurriendo literal). Y por supuesto, no dejar de nombrar el acoso y maltrato físico añadido en muchos casos.

  • ¿Y qué podemos hacer?

Los protocolos para intervenir en bullying son bastante “graciosos” en cuanto a consecuencias para el agresor. Teniendo en cuenta que es un menor y lo que se haga en ese momento repercutirá en su futuro, debería estar más controlado y medido. Si no, es posible que sea éste el que se convierta en carne de cañón de centros de menores y/o futur@ delincuente.

Partes, expulsiones (genial me quedo en casa jugando a la consola) etc… Me imagino que para las familias de ambas partes tampoco debe ser agradable.

Por una parte tenemos al agredido que obviamente sufre en sus carnes vejaciones. Generalmente no las cuenta porque existe el añadido de las amenazas si habla.

Primero empieza la lucha con escritos al colegio y denuncias a Educación (Ministerio). Pero además de la parte protocolaria (que es de obligada acción) lo que ocurre con esos niñ@s que tienen que ir a las escuelas es un infierno diario y no siempre se aplican soluciones funcionales ante el bullying. Vamos a intentar meternos por un momento en esas cabecitas, cuanto más si estas tienen algún tipo de trastorno o forma diferente de estructurar y asimilar situaciones de esta índole. Que complicado debe ser vivirlo un día tras otro.

Conozco un caso de un pre-adolescente que no solo calló porque lo amenazaban con hacer daño a su familia, sino porque como es niño de “terapia” y ha evolucionado favorablemente en muchas áreas, el objetivo de callar era también para no decepcionar a sus padres.

  • En738-200tonces las soluciones son…

Por otra parte tenemos al agresor/acosador que sí necesita tratamiento. Hay que valorar las razones de sus actuaciones, hacerle ver la gravedad  y sólo en caso de que al agredido no le afecte involucrarlo en la recuperación (por llamarlo de alguna manera).

Esto siempre y cuando hablemos de casos de conductas conflictivas por causas varias. Si nos enfrentamos ante un cerebro con tendencias o rasgos psicopáticos tendremos una personalidad casi infranqueable y difícilmente modelable. Y aunque suene mal y parezca políticamente incorrecto, sí, los niñ@s pueden ser malos y disfrutar con ello. Nuestra masa gris es muy compleja y habrá que valorar otro tipo de tratamientos o intervenciones. Cualquier cosa menos no hacer nada o llegar tarde. Cierto que en estas edades todo es complejo, desde valorar el por qué, poder hacer un diagnóstico si es que existe y poner esas conductas bajo control.

Es importante acudir a profesionales para trabajarlo desde el aula: realizar actividades de  rol playing, poner ejemplos en situaciones que le podrían tocar a cualquiera… Que se explique la importancia de estas conductas para ambas partes, que se trabaje la empatía, la asertividad, el respeto a las diferencias. Naturalizar. No digo nada nuevo, pero que hay que ponerlo en práctica de forma real.

Dedicarle tiempo a reconocer y evitar el  bullying en las aulas porque como se comentó en el post “Educar en emociones en la infancia”no todo pueden ser asignaturas. Los problemas emocionales están ahí y a veces si no provocamos ciertas situaciones ni siquiera los adultos somos capaces de verlo.

Egoístamente y teniendo en cuenta a lo que me dedico, para mí la prioridad es que la víctima no llegue a límites como los que todos conocemos y no queremos nombrar. Todavía es TABÚ. Pero está ocurriendo y algo habrá que hacer. Estamos a tiempo de que se salven y reconduzcan las dos partes implicadas. Depende de nosotros, los adultos.

Inclusión ¿Realidad o Ficción?

Que el sistema educativo español no está preparado para el mundo TEA no es nada nuevo. Son los profesionales que sí quieren que los niños evolucionen y den todo de sí mismos los que trabajan de forma interna, en centros, asociaciones etc. Los que hacen lo  que pueden, o bien, lo que les dejan. Los que intentan que la inclusión se de como una realidad.

La experiencia me dice que NO todo el  personal docente se implica en la formación y educación (que no es lo mismo) de sus alumn@s con necesidades especiales. Puede que no sea así y sea la mala suerte a07del porcentaje que me ha tocado a mí lidiar.

Hay que decir a favor de los que SÍ se implican que a pesar de los problemas internos de consejería, burocracia y demás, piden a gritos que se les enseñe a entender y ayudar a su pupil@. Falta información al respecto en la profesión. Hace unos días se nos pusieron los pelos de punta a una compi y a mí cuando vimos el interés y ganas de hacer de una tutora. Le agradecimos que hubiera personas como ella en los centros educativos. Gracias a aquellos profesionales que lo demuestran día a día.

Mi enojo es por lo contrario, y tristemente me lo encuentro cada dos por tres. Creo que quien pone excusas es porque la vocación no es tanta. Da igual si no sabes de Autismo, no importa si tarda en aparecer el equipo de valoración de zona, que no tengas auxiliar que te ayude, que el informe no especifique, que la normativa no lo contemple…no son más que excusas. El que quiere, puede y lo demuestra. Eso se nota en la actitud.

  • ¿Qué significa inclusión?

Los niños con Autismo tienen posibilidad de acceder a diferentes tipos de educación dentro del sistema. Estar en aula ordinaria, en aula enclave o en centro específico. La primera opción pretende que los niños estén escolarizados toda la jornada con su grupo de referencia. La segunda opción que compartan algunas materias y el recreo, el resto del tiempo trabajan grupos pequeños en aulas con especialistas.

Es cierto que se necesita un poquito de formación y apoyo en el aula. L@s  maestr@s tiene muchos peques a su cargo y se entiende que la atención no puede ser tan personalizada, sería casi imposible.

Por otro lado también escuchamos quejas de este gremio de la falta de apoyos en el aula. Con la crisis empezaron a desaparecer recursos, entre otros, los auxiliares, que son necesarios y ayudan en la integración que se busca.

Pero aún así, algo falla y no es sólo cuestión de falta de personal. Los recursos se pueden elaborar. Hay maestr@s que hacen unos materiales que ya quisieran muchas editoriales. Ahí demuestran el interés y la bendita vocación que no tienen todos. Como pasa en todas partes, por supuesto. Me refiero a todos los implicados en las escuelas: maestr@s, profesores/as, P.T., logopedas, orientadores/as, etc.

 

  • ¿Es la inclusión un cuento de fantasía?

Ni Walt DSin título-2isney tenía tanta imaginación. Repito que hablo de mi experiencia y de la ley vigente que desde luego no ayuda. Quizás otros terapeutas no se encuentren con tantos casos negativos y la frustración añadida, pero a los que sí queremos, que nadie nos pare. Ni las leyes educativas que dependen del partido de turno que gobierne en este país. Nos cambiaran las siglas y dos o tres tonterías que a veces ni llegan a entrar en vigor saliendo unos políticos y entrando otros en el poder. Como dice una buena amiga, el papel lo aguanta todo, ahora hay que demostrarlo.

Reconozco que no es fácil dedicarse a este Mundo pero creo que un cambio de chip no le vendría mal. Y eso depende de nosotros, profesionales y familias. Podemos cambiar muchas cosas si queremos.

Trabajo con familias a las que se les para en su lucha porque les explican cuatro normativas y ya está todo justificado  ¿Priman las leyes hechas por quién no las vive, o nuestros peques? Que por cierto, me encantaría saber quién forma parte del equipo que las elabora: sus especialidades, experiencias y vivencias en educación.

La inclusión no es un cuento de fantasía para algunos que tienen suerte (hay profesionales maravillosos e implicados), además es tan fácil que es triste e indignante que pongan tantas pegas para llevarlo a cabo. (Papeles, normativas y blablabla)

AHÍ VA UNA ADAPTACIÓN PARA PRINCIPIANTES:

  • UNA HERRAMIENTA DE COMUNICACIÓN
  • PAUTAS CLARAS DE CONTROL Y MODIFICACIÓN DE CONDUCTA
  • OBJETIVOS REALES Y PERSONALIZADOS (CUATRO O CINCO PARA EMPEZAR)
  • GANAS DE TRABAJAR
  • BUENA ACTITUD
  • Y MUCHO AMOR

Gracias nuevamente a todos los que se implican en la educación y buen desarrollo de todos los niños, con y sin necesidades educativas.

Un placer trabajar en el Mundo TEA.