CuentaCuenTEA: Una historia que podría ser real.

Érase una vez un niño muy curioso. Le encantaba pasarse horas y horas estudiando astronomía. Inmerso en sus libros, internet y el telescopio que le había regalado su mamá. Conocía absolutamente todo o casi todo lo que se supone hay en el firmamento. Todo lo que estuviera en la información de la que podía disponer.

Para él nada podía ser más interesante que su tema predilecto, aunque era consciente de que a los demás niños de su edad no les parecía tan espectacular. No lograba entenderlo del todo. Ni tampoco era capaz de compartirlo. Su tema era suyo.

No tenía amigos y en general dedicaba su día a rutinas que tenía planificadas al milímetro con varias jornadas de antelación. Sabía hablar y mucho. Quizás demasiado bien, pero no lo hacía con sus compañeros. Para él era más satisfactorio el trato con los adultos porque como él mismo decía “hablaban su idioma”.

Ese supuesto problema en cuanto a sus habilidades sociales con sus iguales, para él no lo era. Con sus rutinas bien estructuradas, todo iba bien.

Tenía 12 años, el pelo castaño y los ojos muy verdes. Además de la astronomía también le gustaba dedicar parte de su tiempo a ayudar a ordenar en casa. Disfrutaba viendo todo colocado en un orden lógico para él. De hecho, era una de sus actividades diarias como pueden ser preparar la mochila o llevar la ropa al cesto. Rutinas que le hacían sentir tranquilo: todo va bien, todo en su sitio, todo sigue igual.

También disfrutaba con las pelis del espacio, aunque, cómo no, era muy crítico con ellas. Las analizaba con sus conocimientos reales. Digamos que  lo que se saliera de lo comprobado científicamente y se convirtiera en fantasía, en otras temáticas lo había llegado a entender, pero con su «cielo»no se jugaba.

Era un buen lector, muy atento. La playa era su otra pasión, no tanto la arena. No le gustaban los deportes y se consideraba un poco torpe. No era algo que le preocupase ya que era muy consciente de sus habilidades, y de las que no lo eran tanto.

Llevaba mucho tiempo asistiendo a sus terapias porque en su valoración se confirmaba que puntuaba dentro del Espectro del Autismo. Con su terapeuta aprendía a gestionar todo aquello que su diagnóstico le ponía más difícil, pero no imposible. Él mismo, que sabía cómo funcionaba su cabecita, conocía que la necesidad de apoyos era 1 según el DSMV. Esto quería decir, poca relativamente. Cada persona es diferente y por lo tanto cada persona con autismo también.

Había llegado a la conclusión de que a pesar de no tener interés por los niños de su edad, respetaba que para ciertas cosas había que relacionarse o por lo menos ser cordial. Conocía muy bien el término Empatía y por supuesto aplicaba sus estrategias bastante mejor, a veces, que muchos de sus compañeros.

¿Será que asistir a tratamiento psicopedagógico desde que era muy pequeño es un privilegio para el buen desarrollo de su inteligencia emocional? Quizás así fuera porque muchas de las cosas que él trabajaba no se daban en el aula. A él le gustaba asistir a sus sesiones.

Un día hablamos del problema al que se enfrentan los chicos con TEA cuando se organizaban actividades deportivas o se valoraban las clases extraescolares dedicadas a lo físico y al trabajo en equipo. No le gustaban, ni a ninguno de sus compis de grupoTEA.

Cada uno tenía su diagnóstico, su personalidad, sus gustos, sus problemas asociados pero…todos compartían su negativa a participar en deportes de equipo. Algunos porque no les gustaba el contacto, o ponerse de acuerdo en su rato de juego, o que no estuviera todo planificado…perder tampoco les resultaba agradable. Pero sobre todo coincidían en que les costaba…motrizmente hablando.

Un día su terapeuta les habló del yoga. Lo primero que dijeron fueron cosas tales como “¿eso es muy zen?”, «¿pero no puedo moverme?»,»¿Es muy difícil?»,¿Qué dios rige eso?»,»¿a quién se le reza?…y aprovechamos para comparar las falsas creencias sobre el autismo, que ya conocen, y las del yoga.

Siempre debatíamos el desconocimiento de la gente en general sobre el TEA y los mitos acerca de este diagnóstico. Así pues, fue muy fácil que identificaran que a priori habían valorado de igual forma el yoga.

Decidieron darle una oportunidad, al fin y al cabo el trabajo es sobre todo de propiocepción, y conocerse más sin competir ni tener que acordar nada con el de la esterilla de al lado les pareció de su agrado. También el hecho de seguir unas directrices  y que la terapeuta les guiara.

Es como las normas del día de grupo y si además está anticipado… ¿qué problema podría presentarse?


Después de la primera sesión aprendieron que lo más importante era seguir al cuerpo, no obligarlo. Escucharlo, aunque no “en voz alta” sino por dentro. Entender las limitaciones, hasta donde somos capaces de llegar. Que al practicar de forma habitual se mejora pero no como una competición sino al alza en salud. Que te sientes mejor en definitiva. Y que por supuesto mejoraría muchas de sus habilidades motoras sin que nadie interviniera en el proceso salvo quién dirigiese la práctica.

Entonces… ¿podría practicar una actividad donde mi cuerpo se implicase y a su vez me sintiera mejor emocionalmente sin competir, comparar y sin contacto físico ni acuerdos? SÍ, EXISTÍA ESTA OPCIÓN.

Y esa curiosidad que se comentaba al principio de esta historia, hizo posible que permitiera con bastante facilidad, probar e incluir en su rutina de forma habitual una nueva actividad. El Yoga.

 

Tips Aula de Infantil

Un post sencillo y escueto para tener herramientas básicas en Infantil. En especial para aquellos peques que necesitan apoyos en el aula. En los diagnósticos de TEA son imprescindibles (o a mí me lo parece y dan buenos resultados) para la correcta adquisición de sus rutinas escolares.

A continuación los 10 Tips ( o Básicos) que recomiendo para el Aula de Infantil:

  1. Organizar el aula por rincones sin exceso de estímulos. Recogidos, estructurados y señalizados con fotos o pictogramas.
  2. Planificar las actividades por medio de agendas visuales. Si especificamos lo que vamos a hacer a lo largo de la mañana dando margen de error, pero siempre anticipando sobre todo al alumn@ que lo necesita, facilitaremos la comprensión del espacio/tiempo.
  3. Aprovechar los Bits (Fichas con fotos, dibujos… para aprender vocabulario, conceptos y acciones) para reforzar con un material común.
  4. Dar primero una explicación general pero después cerciorarnos de que quienes lo necesiten, lo han entendido.  Depende de las necesidades del alumn@, se puede explicar moldeando primeramente para después dejar hacer individualmente.
  5. Para las peticiones tipo «baño» o «agua», si no se ha desarrollado el lenguaje o está en proceso, lo ideal es tener un tablón en vertical exclusivo para esa función. Recomiendo reforzar la petición utilizando el Programa de Comunicación Total Benson Schaeffer.
  6. Es importante ubicar el asiento del alumn@ que lo requiere cerca de el/la maestr@ y de las principales zonas donde se desempeñan sus funciones, como el casillero o la mochila. Así reduciremos la posibilidad de dispersión en el trayecto a la hora de buscar, por ejemplo, un material.
  7. Las órdenes deben ser claras y concisas (sin retaílas). Poco a poco podemos ir ampliando el número de órdenes pero siempre de forma directa.
  8. Tener en cuenta la figura del Co-terapeuta. (Compi que le ayuda/guía en las tareas)
  9.  La Metodología TEACCH contempla no solo los espacios y la señalización sino un formato de trabajo donde las actividades se realizan en un orden de izquierda a derecha favoreciendo el futuro aprendizaje de la lecto-escritura.
  10. Y lo más importante: Educar a nuestr@s peques con mucho amor y paciencia. Atendiendo y fomentando esas diferencias que nos hacen tan especiales. Ayudando a descubrir esas bases de personalidad sin cambiarlas.

Espero les sean útiles estos Tips para empezar septiembre y más para todos aquell@s que por primera vez acuden a un Aula de Infantil. Los adaptaremos, por supuesto, a las necesidades educativas de cada alumn@. Son Básicos y de mucha utilidad.

¡¡¡Feliz Inicio de curso!! 🙂

 

Si tienen dudas acerca del contenido de este post, ya conocen nuestras vías de comunicación a través de nuestras redes sociales y el mail alejandra@ysialetea.com 

Aprendizaje Sin Errores. Maticemos.

Intentar controlarlo todo o el simple hecho de creer que es posible nos lleva a que tengamos los adultos más conductas rígidas que los peques que asisten a tratamiento. Un Aprendizaje Sin Errores acoge la idea de que, para que el niñ@ aprenda de una forma adecuada y no se confunda, tenemos que evitar equivocarnos y hacerlos dudar, además de mantener controlado el entorno para que nada falle.

Ese control extremo no es posible ni sano. Por otro lado, cuando queremos enseñar a un niñ@ sin Autismo, tampoco queremos errores. ¿Cierto?

Entonces… ¿Qué es un Aprendizaje sin Errores? Siempre procuramos que mientras los niñ@s están en proceso de adquirir un conocimiento nuevo no existan factores externos que perjudiquen o confundan esa asimilación del concepto o la actividad a realizar. Pero en un aula ordinaria también se funciona así.

Ahora bien, cuando el peque ha aprendido de forma correcta aquello que se pretendía enseñar, se pueden provocar situaciones en un contexto semi-controlado, como la sala de trabajo. Cambiar la rutina, la actividad que sigue, llevarles la contraria con algún término que ya conoce…sin enfados, como algo que surge de forma natural. Sin que nuestra cara muestre preocupación. Y por supuesto adaptado a las habilidades y necesidades de cada niñ@.

No se trata de hacerles sentir mal sino de practicar lo que podría pasar en otro contexto. De esta forma si se tienen que dar esos momentos de descontrol o ansiedad por no ocurrir el hecho tal cual lo esperan, podremos reconducir la conducta y modificar el pensamiento. (Reestructuración Cognitiva)

Daremos herramientas para que se auto-regulen y también enseñaremos que el error es natural. Reduciremos la BTF (Baja Tolerancia a la Frustración) y mostraremos que no pasa nada tanto si se equivocan como si se ponen nervios@s.

Para un/a niñ@ con TEA es más complicado pero no es imposible solventar la situación y que sean conscientes según sus capacidades. Errar es natural, tener todo controlado, NO. Es posible trabajarlo durante los tratamientos, lo demuestra la Terapia Cognitiva y está en nuestro deber echar por tierra otra falsa creencia en Autismo.

Lo ideal es que el concepto, lo que estamos enseñando…una rutina de pictogramas, agendas, actividades…tenga un proceso de enseñanza sencillo, directo y bajo unas reglas que se suelen seguir según las metodologías o recursos seleccionados. Procuro que se asimile bien, me cercioro de que la información ha llegado y que se estructura en esas carpetitas imaginarias que todos tenemos y que a cada uno le lleva un tiempo determinado organizar.


Si estamos en un centro comercial y hemos anticipado en una agenda de planificación que después toca ir al supermercado y hay que modificar el plan sin tiempo a mostrar el cambio, también debemos preparar al niñ@ para cuando esto ocurra. Nuestro objetivo no es que se adhiera a la agenda, la agenda es un recurso para favorecer la comunicación y los hábitos, presentar y ordenar las rutinas. (Modificables)

También es nuestro trabajo como profesionales no favorecer que la rigidez se dé en quien no tiene el trastorno porque aparecen familias tensas e infelices. Probablemente por una incorrecta comprensión de este concepto. Familias que llevan una rutina estándar, que no se atreven a ir por otro camino al mismo lugar o modificar el menú semanal. Y eso no es vida ni tampoco una pauta en este trastorno.

El fallo ejecutivo del que se habla en TEA no implica una limitación sino una dificultad. Esto quiere decir que es más difícil pero no imposible.

En ocasiones cambiamos «Aprendizaje Sin Errores» por «todo el tiempo Sin Errores». La propia vida y el día a día nos demuestra que no puede ser así. Nos ofuscamos y queremos cerciorarnos de que nada pasará. En ocasiones hay más ansiedad en el adulto planificador que en el niñ@ con TEA.

Este post no pretende ser una crítica sino una muestra de lo que ocurre en muchos hogares. Es importante que lo tengamos en cuenta todos los que nos dedicamos a este gremio porque somos los que damos las pautas y no siempre se ajustan a la realidad.

Creo en la enseñanza en pro de que salga bien, para todos, pero también en la que muestra que el error existe y es natural. Y en la que resta importancia a la aparición de esos momentos de ansiedad y de descontrol que habremos trabajado anteriormente durante las sesiones. Enseñar estrategias, reducir la idea de que es horrible ponerse nervios@, mostrar que se puede, y darles una llave para mejorar la calidad de vida de las familias. Además de ser un refuerzo positivo maravilloso porque ven que son capaces.

Aunque tengamos manuales teóricos base y muchas metodologías sobre las que trabajar y dirigir nuestra praxis, no olvidemos que en nuestra responsabilidad está, ajustarnos a las verdaderas necesidades y vivencias de nuestros peques y sus familiares. La teoría es una cosa, la realidad es bien distinta.

 

La psicomotricidad reducida a un circuito

Escribo este post porque en poco tiempo he visto que se está poniendo de moda llamar psicomotricidad a una actividad si incluye juegos, circuitos y bailes. Dado que es labor de psicomotricistas o bien de otras especialidades, como es mi caso, que vengo de la Pedagogía pero también me he especializado en Psicomotricidad Terapéutica. Igualmente otros profesionales como yo han seguido formándose en este ámbito. Por ello creo conveniente explicar el para qué y la importancia que tiene una buena comprensión del término de cara a la práctica o los tratamientos específicos.

Se puede hacer un circuito o un taller de juegos y llamarlo psicomotricidad, si realmente las personas que lo llevan a cabo están pendientes del desarrollo motor y los objetivos específicos que intervienen en esas actividades.

El juego es una herramienta para favorecer las diferentes habilidades motoras, pero no al revés, no es la psicomotricidad un juego o un circuito con aros y cuerdas.

La psicomotricidad como término abarca funciones motoras voluntarias. Como pueden ser: saltar, correr, masticar, hablar…Una función que primero pienso que quiero realizar y después ejecuto, convirtiéndose a base de repeticiones naturales en algo mecánico, como rascarse la nariz. En ellas interviene la psique, nuestro aparato musculo-esquelético, locomotor etc.  También se pueden regular funciones involuntarias como una correcta respiración o el control de esfínteres, siempre que sea posible claro.

Hay tres tipos de intervención en Psicomotricidad:
  • Educativa: la más común, se trata de prevenir posibles problemas en el desarrollo motor. Aquí entra la observación en el acompañamiento del niñ@ durante la actividad. Normalmente es a través del juego sobre todo si hablamos de motora gruesa. También hay que recordar que se pone de manifiesto la psicomotridad fina, con la manipulación de materiales, la coordinación óculo-manual, por ejemplo, para el inicio de la escritura.
  • Reeducativa: Reeducamos cuando esa enseñanza previa no ha sido la adecuada. O bien, hay algún problema relacionado con el desarrollo que puede trabajarse de forma natural, dentro del entorno con pautas que favorezcan la reconducción de la habilidad.
  • Terapéutica: Necesitamos una terapia específica. Bien para problemas motores específicos o derivados de otros trastornos como puede ser el autismo, trastornos del lenguaje o TDAH entre otros. Nombro los que más le dedico y más conozco, pero hay muchísimos.

En estos últimos trastornos nombrados existe un fallo ejecutivo y el terapeuta debe empezar por ahí. Primero trabajamos la planificación para ayudar en la tarea que tiene que secuenciar y realizar. Por ejemplo: el proceso para lavarse los dientes. Algo que creemos natural y fácil pero no lo es para todo el mundo. Y no hablo de un diagnóstico TEA de un nivel de apoyos 3 y una discapacidad alta. Hablo del día a día de un niñ@ con TEA con pocos apoyos, o bien para aquellos con ese fallo estructural para la comprensión del lenguaje en un trastorno relacionado con esta área. En estos casos se les hace complejo la elaboración porque existen muchos pasos. Claro está que depende del diagnóstico. Planteo supuestos con los que muchas veces me encuentro y es posible un tratamiento de estas características.


El propio lenguaje es una tarea psicomotora y le damos importancia, pero no desde el punto de vista de una función voluntaria donde intervienen también articulaciones, músculos y un posible fallo ejecutivo.

Entonces depende qué queramos conseguir, no es todo colchoneta y texturas, es mucho más.


Dentro de esta área del desarrollo se pretende ayudar y reforzar los siguientes objetivos:

  • Esquema y reconocimiento corporal
  • Lateralidad
  • Coordinación
  • Equilibrio
  • Control postural
  • Orientación espacio-temporal
  • Tono muscular
  • Precisión
  • Correcto movimiento articular
  • Autoconciencia
  • Reflejos
  • Identificación sensorial

Y muchísimos objetivos más que tendríamos que desglosar dependiendo del diagnóstico sobre el que intervengamos. Si existe un problema de lenguaje trabajaremos praxias-bucofonatorias y valoraremos si existe una correcta conciencia de las partes que intervienen, además de la musculatura y articulación. Si el problema es oro-facial o mio-funcional pues igualmente veremos si existe hipotonía o mala oclusión…

Una de las labores fundamentales del psicomotricista es valorar que está en su mano y qué debe derivar al profesional específico. Como pueden ser logopedas, maxilofaciales o un experto en integración sensorial o en terapia oro-facial/mio-funcional.

Pero obvio no digo nada nuevo, cada profesional tiene la obligación moral de saber cuál es su trabajo y donde están sus límites, para que no exista aquello que llamamos competencia desleal o intrusión laboral. También es cierto que depende de nosotros los especialistas de entender que hay trabajo que también compartimos porque estamos cualificados para ello. A veces no hay una barrera si no un proyecto en común.

Pero la mayor de las responsabilidades es mantener informadas a las familias para que sean ellas las que valoren si ese trabajo o intervención es adecuada. Debemos aportar el conocimiento que tenemos para ayudarles a entender lo que le vendrá mejor a su peque.

Si tienen dudas sobre esta especialidad no duden en consultarnos.

¡¡¡Feliz semana!!!

Mamá, papá, me aburro. «Favorecer el juego en la infancia»

Mamá, papá, me aburro. «Favorecer el juego en la infancia»

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Esta frase la escuchamos de forma reiterada en el mundo occidental, puesta de moda por los divertidos Simpsons. Los niñ@s en ocasiones se aburren con facilidad y la razón por excelencia para que esto ocurra es que tienen acceso a muchísimos recursos materiales que ya tienen una función propia.

Ya sea cualquier muñeco de animales, dinosaurios, coches…como juegos de otro tipo más relacionados con las nuevas tecnologías o simplemente mecanizados.

Una etapa del desarrollo del juego que es muy importante es la del juego simbólico porque despliegan su imaginación y esa creatividad que hará que no tengan tiempo para aburrirse (aunque también es sano no tener todo el tiempo ocupado) porque cualquier objeto puede ser válido para crear un juguete o ser un recurso que forme parte del juego.

Lo que quiero decir con esto es que no es una etapa más que han de pasar porque forma parte de su desarrollo, sino que es, además, un periodo para ampliar la capacidad de resolución de su tiempo libre, de crear, imaginar, desarrollar e inventarse situaciones…

Formar mediante el juego libre o acompañandol@s, pero dejando experimentar a esas futuras personitas que necesitan que les ayudemos a aprovechar los estímulos y recursos que nos ofrece todo lo que nos rodea, no solo lo que ya está inventado.

Un ejemplo muy claro lo he vivido esta misma mañana. Me encuentro en Delhi, en la India. El choque cultural es abrumador, pero cuando te vas adaptando disfrutas de cada segundo. Comienzas a fijarte, o comienzo yo especialmente porque me viene de profesión, en los niñ@s. Lo que veo en la calle (estamos quedándonos en un barrio especialmente pobre), los colegios, sus rutinas, sus juegos, su comportamiento etc.

Creo que lo ideal sería que nadie viviera en una situación precaria y menos los peques, pero lo único que he visto han sido sonrisas e intentos de interacción e imitación.

He observado dos casos claros que me han parecido particulares. El primero, iba en el metro y había una niña con unos ojos maravillosos, llenos de vida y de ganas de vivirla que no paraba de sonreírme y de buscar mi mano para jugar conmigo. Hacía que pareciera sin querer, me lo decía mi ojo clínico. Ella me miraba con aquellos ojos pintados en negro para protegerse del mal de ojo (valga la redundancia) y seguidamente imitaba mi posición. No quería estar sentada, era demasiado pequeña e inocente como para hacerlo con doble intención.

Solo pretendía que me diera cuenta que estaba jugando, con la interacción hacia los mayores, con iniciativa propia, sin maldad.

En este caso los adultos le recriminaban que no lo hiciera. No hacía nada malo, pero se ve que sea cual sea nuestra cultura queremos pequeñ@s que se comporten como adultos y los coaccionamos. Obviamente sin querer, pensando que es lo ideal, según las normas, los valores, algo que hacemos día a día con los peques en cualquier circunstancia. Por supuesto, sin ofender a nadie creo que, si fuéramos más naturales, el desarrollo de nuestros niñ@s iría rodado también, tengan o no dificultades.

Vi a otra niña jugando en la calle, era muy pequeña, no tendría un año. Su mamá vendía flores en un escueto puesto en el suelo y yo estaba intentando entender qué hacía la pequeña porque tenía una sonrisa dibujada en su cara, cara de pilla. Cuando por fin me doy cuenta estaba pasándoselo en grande jugando con una pequeña tubería, un espacio, a esconder piedras y después entretenerse sacando y descubriendo su tesoro.


Si consiguiéramos el equilibrio entre el conocimiento que tenemos sobre varias culturas encontraríamos la fórmula mágica para educar a los niñ@s: dejándoles explorar, sintiéndose descubridores importantes, exponiéndolos a la autonomía e independencia según edad y creando un sentimiento de responsabilidad en ellos empezando con sí mismos.

Apoyándoles de manera activa en este proceso, que se sientan seguros, pero a su vez libres de imaginar.

Y lo más importante…no volver a escuchar… Mamá, Papá…me aburro, porque un niñ@ es capaz de entretenerse viendo dibujos en las nubes, con una servilleta o creando historias.

Me estoy fijando en el tipo de escuelas que existen y la fórmula que utilizan en su sistema educativo. Si tenemos en cuenta que estoy en el barrio de Pahar Janj, humilde, muy humilde, me ha sorprendido que en una manzana he avistado: una escuela infantil, un colegio de secundaria para niñas con recursos del estado y una del tipo Montessori… Cuando pasas por cualquier colegio o guardería escuchas a los niñ@s participando al son con ganas, es increíble, teniendo en cuenta que hace mucho que no escuchaba una interacción tan potente sin ser en la hora del recreo. Much@s maestr@s en España me comentan que les encantaría no seguir tanto protocolo LOMCE y las tediosas competencias que evalúan a niñ@s a veces, de muy temprana edad.

Estamos convencidos que en el primer mundo tenemos la panacea y hablando de materia educativa estamos perdiendo la esencia de la etapa infanto-juvenil.

Sin querer hacer más hincapié por el momento porque me falta información, quiero poder tener más conocimiento y valorar qué falla en ambos sistemas. ¿Qué podríamos hacer para mejorarlo? Seguro que es posible, y no lo dudo, pero para ello seguiré investigando para informarles.


Quizás encontremos la fórmula independientemente de razas, culturas, religiones, franjas horarias y demás, para que lo más importante, que es el buen desarrollo sobre todo emocional (desde mi punto de vista) de nuestros peques se dé de una forma distinta a la que estamos acostumbrados.

Que sean felices y sean exploradores de sus propias vidas.

15 Pautas para el inicio del curso escolar

Sabemos que cuando nuestr@s niñ@s con Autismo comienzan un curso nuevo en la escuela o hay un cambio de etapa, las familias se plantean muchas cuestiones. Es posible que no nos confirmen una reunión hasta que pasen varias semanas. Los inicios de curso son muy estresantes para todos. Por esto proponemos 15 pautas que hemos utilizado en otras ocasiones para favorecer el inicio de curso.

15 pautas inicio curso escolar

Ante este pequeño problemilla, creemos interesante y lo hemos hecho otros años: adelantarnos entregando por escrito a todos los profesionales o cualquier persona que vaya a compartir tiempo con nuestro niñ@ con Autismo en la escuela, una serie de pautas escritas para que l@ puedan conocer un poco más y saber cómo actuar y entenderl@ en diferentes circunstancias.


A continuación se exponen una serie de recursos y consejos básicos. Estas pautas fueron elaboradas para un caso de Autismo nivel de apoyos 1 que iniciaba primaria en aula ordinaria con apoyo de P.T.

Cada caso es diferente y las pautas se harán personalizadas, pero a continuación les planteo un ejemplo:

  1. Tenemos que dirigirnos al alumn@ buscando el contacto visual y cerciorarnos de que ha recibido el mensaje.
  2. Debemos hablarle de forma directa y sencilla (evitar las charlas).
  3. Cuando aparezca alguna conducta negativa y nos enfademos, decirle de forma escueta y en tono serio que no está bien (“no me gusta”, “no se hace”, “estoy enfadad@”).
  4. Cuando se calme le explicaremos las consecuencias. A ser posible, apoyadas con pictogramas (en próximas reuniones se explicará cuales son los mejores recursos y herramientas que utilizar: guiones sociales, Araword, etc.)
  5. Para favorecer su autonomía debemos procurar que el/la alumn@ esté situado cerca del lugar de los materiales y del profesorado para controlar el espacio en la acción que deba realizar. De  esta forma será más fácil que la lleve a cabo con éxito, por lo menos durante el periodo de adaptación.
  6. Podemos dar una o dos acciones secuenciadas si vemos que las ha entendido para mejorar su comprensión auditiva y ampliar su autonomía en el aula. (Ejemplo: Lleva el estuche a la estantería y tráeme el cuaderno de matemáticas.)
  7. Desde que dispongamos del horario se elaborará su agenda viajera (diferenciarla de la agenda escolar). En ella el/la alumn@ tendrá planificada su jornada en el colegio y será partícipe y responsable de la misma. Para ello los adultos debemos ayudarle. Que nos diga la actividad que comienza (ya que tiene una buena lectura comprensiva) y que al finalizar haga el check correspondiente y que ya maneja. La utilidad que tiene no es solo para anticipar y planificar, sino para efectuar modificaciones y hacernos entender en circunstancias de cambios de rutinas o problemas conductuales.
  8. Dicha agenda será semanal, secuencial, personal y elaborada con escritura, pictogramas y fotos según sea necesario. A medida que comprenda la actividad o reconozca personas y materiales se irán retirando los apoyos visuales. Se utilizan para facilitar la comprensión a priori y para que estructure su jornada y nos la pueda contar después.
  9. Se recomienda que las actividades realizadas en el aula se le planteen de una en una, y por pasos enumerados.
  10. Si comienza a hablar de un tema recurrente (de su interés o mono-tema) cortar con: “stop”, “se acabó”, “ahora no toca” e ignorar la conducta si persiste. Otra opción es derivar su atención a otra temática o reconducirl@ sin darle importancia al tema del que hablaba. Ya sabe en qué situaciones puede o no y lo utiliza como recurso para iniciar conversaciones.
  11. Se puede plantear que un compañer@ sea el guía en un principio para ayudarle a conocer sus nuevas rutinas y contexto. También se irá retirando este apoyo a medida que asimile y consiga autonomía.
  12. En ocasiones se dispersa pero es fácil reconducirl@ a la actividad. Muchas veces es conductual y no porque esté despistad@.
  13. La forma peculiar de hablar (prosodia) que en ocasiones se da, se puede controlar por contextos. L@ paramos y le decimos de forma natural que hable bien, que él/ella sabe y recordarle que se habla en “volumen 2” (en este caso el/la niñ@ conoce los volúmenes y sus usos). Podemos dejar en contextos de juego que lo utilice pero no todo el tiempo.
  14. La Metodología TEACCH nos ayuda a estructurar espacios y actividades, proponiendo el material de izquierda a derecha para su uso igual que el proceso de lecto-escritura y el orden del aula.
  15. A veces acompañamos gestos a acciones o palabras concretas del Programa Benson Schaeffer que ayudan a entender una orden si no está completamente atent@ o queremos evitar dirigirnos verbalmente al alumn@ y sabemos que nos está comprendiendo.

Es un ejemplo más de que hay muchas maneras de coordinarnos, conocer mejor al alumn@ con Autismo y facilitar el trabajo a principio de curso.

¡¡¡Feliz inicio de curso escolar!!!

Cualquier duda a través del correo alejandra@ysialetea.com , el contacto de esta web o las redes sociales.

Teoría de la Mente (I)

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TEORÍA DE LA MENTE: “Las personas con TEA tienen dificultades para desarrollar un concepto real de la mente propia y ajena y por lo tanto de las emociones que conllevan esos procesos mentales.  Ese déficit emocional les impide identificar las emociones, deseos y pensamientos de las personas e incluso en ocasiones expresar los suyos y controlar ciertas conductas de frustración”


Se enseñan habilidades mentalistas (Teoría de la Mente) a causa de las siguientes dificultades. Hicimos mención con anterioridad en el post de las Emociones:

  • Dificultad para entender y manejar un mundo donde «debemos» comprender la mente ajena.
  • Esas dificultades tienen las siguientes consecuencias a priori:

             – Extrema ingenuidad

             – Torpeza social

             – Exceso de sinceridad

             – Escasa empatía


Existen Programas de Mejora de Habilidades Mentalistas que trabajan con los siguientes objetivos:

  1. Comprender el significado de las emociones: por qué surge esa emoción. Trabajamos con ejemplos reales. Por ejemplo, la tristeza: vamos a nombrar dos situaciones en las que te pones triste. María se pone triste si se queda sin postre ¿y tú? Con ejemplos le ayudamos a identificar una emoción específica.
  2. Regular : Termómetro de emociones
  3. Predecir las expresiones emocionales asociadas a una situación específica, atribución causal.
  4. Asociar expresiones faciales a una situación.
  5. Asociar expresiones faciales a la situación de que un deseo se realice o no se realice. Predecir la emoción adecuada a una situación concreta a partir del esquema de comprensión social. Teniendo en cuenta que no todas las personas tenemos los mismos gustos y emociones.
  6. Comprender que las personas tenemos ideas, pensamientos, etc. diferentes.
  7. Comprender la relación y diferencia entre “percibir” y “saber”.
  8. Predecir emociones a partir de lo que una persona cree.
  9. Comprender las falsas creencias (engaños o roles sociales).

Hay variedad de Programas de Habilidades Mentalistas disponibles en el mercado y que suelo utilizar con frecuencia, como para completar la información de forma más secuenciada de este post.

  • “En la mente” (Monfort, 2001).
  • “Enseñar a los niños autistas a comprender a los demás” Guía práctica para educadores (Baron-Cohen, 2006).
  • “El imaginario de los sentimientos de Félix” (Levy y Turrier, 2004).
  • También se utilizan otros materiales o juegos como “El bingo de las emociones”, “Zapo emociones”, entre otros.

gif007A las personas con TEA también les resulta difícil diferenciar las perspectivas y diferentes formas de ver o entender una situación, por eso se trabajan las diferentes perspectivas para hacer entender la diferencia con apoyos visuales.

A. Perspectiva visual simple: El objetivo es enseñar que las personas pueden ver cosas diferentes en una misma situación o contexto.  Se trata de ayudarles a comprender que las personas pueden estar  viendo otra cosa, o pensando…sin que tenga que ser lo mismo que otra persona que está en el mismo lugar o se encuentra en la misma situación.

B. Perspectiva visual compleja: Un mismo objeto puede verse diferente dependiendo de la situación en la que nos encontremos, el objetivo es que el niño sea capaz de ver las diferentes formas en las que se puede ver un objeto, tanto él como otras personas y así también poder extrapolarlo a otro tipo de pensamientos y no solo a objetos o imágenes físicas.

El ejemplo que suelo poner a la hora de explicarlo en los cursos de formación sería el siguiente:

Para perspectiva visual simple, imaginemos que dos personas miramos una farola desde el mismo punto. Quizás una de ellas se fije en la proyección de la luz más que en otra cosa, y la otra en la forma o el tamaño. No nos fijamos necesariamente en las mismas características, ni lo percibimos de la misma manera.

Al igual que ocurre en perspectiva visual compleja, el ejemplo es mirar la farola desde puntos diferentes, por ejemplo, uno está delante y otro detrás. Puede ser que me fije en su sombra, pero la otra persona desde el otro punto no ve lo mismo, puede ser que se fije en el casillero de la bombilla que solo se aprecia desde ese lado.

Una vez explicamos estos conceptos que son puramente visuales trabajaremos con los peques las perspectivas desde formas de pensamiento y sentimiento que son más abstractos, menos visuales y más complejos de entender.


(Parte de información o recursos plasmados en post como este, se han  utilizado en los cursos de formación que en los últimos años he preparado e impartido basándome en mi experiencia e informándome e investigando en diferentes referentes bibliográficos y webgrafías que suelo nombrar en las publicaciones)

Desarrollo del juego

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Muchas veces nos hacen consultas sobre el desarrollo del juego a lo largo de la infancia. El post de hoy lo dedicamos a hacer un breve resumen sobre la secuencia de aparición del mismo. Es muy importante estimular a los niñ@s conociendo sus etapas y por supuesto, dejarlos explorar.

Especificar que si existe algún trastorno como puede ser Autismo, algún retraso en el desarrollo cognitivo o bien problemas motores no va a seguir esta secuencia en los periodos según desarrollo típico, pero igualmente podemos intervenir para favorecer en la medida de las posibilidades del peque. Por ejemplo, con recursos y apoyos visuales ayudar en su comprensión y planificación.

El juego al igual que el lenguaje es un proceso que se desarrolla por superación de etapas según la madurez de cada niñ@ y sus capacidades: cognitivas, resolutivas, imaginativas… Tiene que haber intención e interés. En caso contrario introducimos el juego mediante la Estimulación Temprana (juego compartido).

  • Juego motor
  • Juego funcional
  • Juego simbólico
  • Juego de reglas

1. El juego motor

Actividades de movimiento con presencia o ausencia de objetos que normalmente inicia el adulto. El objetivo es que con el tiempo y aprendizaje sea el niñ@ el que comparta, tanto juegos circulares como actividades más físicas con alguna finalidad. (Con señalado, mediante el gateo…) Ejemplos: Currín-currín, volteretas, cosquillas, pompas, juegos de manos, juegos con pelotas…

2. El jgif006uego funcional

Se da cuando el niñ@ empieza a jugar con diferentes objetos aplicando la función real de los mismos, como por ejemplo, darle de comer a una muñeca con su cuchara, hacer rodar un coche, hacer volar un avión…para posteriormente ponerle argumento y guión a esa situación.

 3. El juego simbólico

El niñ@ aprende a imaginar situaciones. Le da una función inventada. Atribuye propiedades físicas a objetos o personas o bien hacen que un objeto tenga propiedades diferentes a las reales. Como puede ser imaginarse que un lápiz es un avión y recrear un cielo inventado.

 4. El juego de reglas

 Para iniciar los juegos de reglas debemos:

  • Conocer el funcionamiento del juego como tal.
  • Dejar claras una serie de normas sociales para interactuar durante el mismo.

Cuando hablamos de juego de reglas en Autismo, normalmente dependiendo del nivel del niño se hacen agendas visuales o escritas donde se explica paso a paso lo que va a ocurrir durante una sesión de juego de reglas. Se anticipan las consecuencias que llevarán las diferentes reacciones que se puedan tener. Como por ejemplo: elevar el tono de voz, no respetar el turno o enfadarse si se pierde.

Tenemos que tener en cuenta que estamos entrenando, enseñando al niño cómo enfrentarse a situaciones que se darán en grupo y los factores como la inflexibilidad mental, el rechazo a algo nuevo y desconocido a priori y los desajustes emocionales que se irán regulando.


Normas del juego.  Saber perder es…

  • NO ENFADARSE CUANDO SE JUEGA Y SE PIERDE
  • FELICITAR A LAS PERSONAS QUE GANAN
  • PENSAR QUE LO IMPORTANTE ES DIVERTIRSE
  • PENSAR EN QUE YO PUEDO GANAR OTRO DÍA

(Parte de información o recursos plasmados en post como este, se han  utilizado en los cursos de formación que en los últimos años he preparado e impartido basándome en mi experiencia e informándome e investigando en  diferentes referentes bibliográficos y webgrafías que suelo nombrar en las publicaciones)

Medicación Vs Terapia Cognitiva

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Hoy me arriesgo a hablar de los fármacos que recetan a los niños con TDAH (Trastorno por déficit de atención e hiperactividad), TEA (Trastornos del Espectro del Autismo), etc. Soy consciente de que es un tema que preocupa mucho a familias y profesionales. No voy a nombrar ninguno en particular, tampoco a los especialistas. Hay de todo como en botica. No estoy en contra de los medicamentos pero creo que tienen que estar bien administrados y supervisados, y esta es la razón de la que proviene mi queja. El mal uso. Medicación Vs Terapia Cognitiva.

Hay veces que sí es necesario medicar, pero la mayoría de los medicamentos utilizados en estos diagnósticos son para mejorar la atención o reducir el exceso de actividad motora o bien para inducir el sueño. Su función es la de regular a la vez que enseñamos a los peques en terapia cognitiva estrategias para resolver en la medida de lo que cada uno pueda según sus capacidades.

La experiencia me dice que se medica en exceso y sin control, les dan cita para el año siguiente cuando hay algunos medicamentos que especifican que no se deben tomar durante más de 4 meses, pero sí se hace. De hecho esto está denunciado, llevado a juicio, ganado y modificado en Estados Unidos con uno de esos fármacos, pero estamos es España. Entonces algo falla. El Sistema Sanitario Español lo primero, porque si a los niñ@s con Autismo o Trastornos de Lenguaje, Atención e Hiperactividad los cita el neurólogo y el psiquiatra, si lo requiere, una vez al año, el seguimiento no es correcto. A veces y según me cuentan muchas familias simplemente les hacen algunas preguntas y en base a eso y al peso del paciente aumentan la dosis y hasta el año que viene.


Es importante que los niñ@s asistan a especialistas de la salud mental para realizar tratamientos terapéuticos no solo farmacológicos.

Incluso he de decir que he escuchado a otro tipo de  profesionales como personas que dirigen herbolarios, hacer recomendaciones y críticas sin tener ningún tipo de formación en este ámbito, pero como el producto es “natural” pues es más fácil venderlo. Total, ¿qué se puede perder?  Mucho. Los productos naturales al igual que los farmacológicos son compuestos que reaccionan químicamente en nuestro organismo. Un kiwi es natural y a muchas personas produce alergia.

Con esto quiero decir que aunque estén pasando por situaciones en las que por desesperación o desconocimiento prueben diferentes recursos (que se comprende perfectamente), hay que tener mucho cuidado. Informarse bien (ni por exceso ni por defecto), contrastar, ser objetivos, pensar que si nos recetan una medicación tendrá que haber un seguimiento. Porque otra cosa que no les cuentan y que los terapeutas vivimos son, por un lado los efectos secundarios de ciertas medicaciones a largo plazo y por otro la creación de la dependencia a dicho fármaco.


He escuchado decir a pacientes que el mérito de que se concentren es de la medicación y no estoy de acuerdo. Sí ayuda pero el trabajo cognitivo es muy importante por no decir el que más. Hablamos de Trastornos del Neuro-desarrollo no de otras patologías psiquiátricas donde entiendo que los protocolos y las enfermedades mentales se tratan de otra manera. Pero NO es nuestro caso.

Si saco mi lado políticamente incorrecto, podría decir que sin nombrar fármacos ni especialistas a mí me da que sospechar que ciertos profesionales den el mismo medicamento, mismo nombre, diferentes patologías y ninguna en estos casos las he compartido cuando he leído el informe. Como siempre les digo, es mi opinión según mi experiencia en años de profesión. Soy Pedagoga no Médico, pero intento explorar e informarme acerca de todo lo que rodea a mis pacientes y les influye durante la intervención y este ámbito es uno de los que más me preocupa. Hablo con otros profesionales que sí son del gremio relacionado con la farmacología y la medicina aplicada a la salud mental para poder contrastar lo que expongo y opino.

También creo que es interesante nombrar que no todos los TDAH están bien diagnosticados al igual que habrá muchos niñ@s que sí puedan tenerlo sin saberlo y no están recibiendo tratamiento. En ocasiones tanto en positivo como en negativo se puede confundir con Trastornos de Conducta. Teniendo en cuenta que las baterías que se suele pasar por cuestiones de tiempo en la sanidad pública son bastante escuetas y sencillas es muy fácil caer en el error.


Mi conclusión: LA MEDICACIÓN ES PARA LOS CASOS EN QUE REALMENTE SEA NECESARIO (cuando a priori sea una razón de peso que ponga en peligro su autonomía e integridad física o la de los demás), y para regular, con un control y no de por vida o modificada según el peso. Siempre acompañado de terapias psico-pedagógicas.

Tenemos que enseñar a los niñ@s a no depender de una pastilla, a ser conscientes si es posible de su diagnóstico y a “entrenarse” mediante tratamientos cognitivos. Es un aprendizaje constante, pero vale la pena.

Personalmente prefiero un caso con el que me cueste trabajar, que tenga que poner todo de mí para modificar esos comportamientos aunque sea muy complejo (de los que te hacen sudar en una sesión), que enfrentarte a pacientes con esas medicaciones que parece que no estén, que son por completo manipulables. Eso sería lo fácil, y por desgracia muchas personas dedicadas a la discapacidad lo prefieren.

 

 

¿Cuándo comunicar el Diagnóstico al niño con Autismo?

¿Cuándo comunicar el diagnóstico al niño con autismo?


El  momento adecuado para comunicar el diagnóstico al niñ@ con autismo se da cuando el paciente empieza a ver las diferencias propias de su diagnóstico en comparación al resto de niñ@s de su grupo de referencia. Cuando para él comience a ser una preocupación de peso. NECESITA RESPUESTAS.

El contexto debe ser consensuado por la familia y terapeuta, son ellos los que decidirán quién y cómo se hará. Muchas familias dan esa labor al terapeuta cuando existe un nivel de confianza y consideran que las explicaciones van a ser dentro de la informalidad y naturalidad más precisa y adaptadas a su niñ@.

Depende del caso podemos trabajar con diferentes materiales como los que aparecen a continuación:

  • Mi amigo Hugo tiene Asperger
  • Ex et
  • Academia de especialistas.
  • También es un buen recurso el Comic De Ana González Equipo DELETREA publicado por CEPE “El Síndrome de  Asperger” y el manual “Soy especial”

(Los tres primeros disponibles en youtube)


Se recomienda que el niñ@ vea las diferencias de forma natural, que conozca por qué le ocurren ciertas cosas. La tendencia es a pensar que es “raro” y… todos somos diferentes. Suelo preguntarle las razones por las que cree que asiste a su terapia y las enumero, al lado planteo otra columna donde figurarán las características propias del autismo. Valoraremos juntos qué hay en común, solo es cuestión de ponerle un nombre porque la realidad va a seguir siendo la misma.

A continuacigif005ón les expongo el resumen de un caso propuesto en el último Congreso de AETAPI, celebrado en Barcelona en Noviembre del 2014, donde hay un antes y un después de que el paciente conozca su diagnóstico. Los niveles de ansiedad se redujeron y era más fácil trabajar cualquier objetivo durante las sesiones porque ya tenía una finalidad para el interesado.

A partir de ese momento la participación aumentó hasta incluso convertirse en co-terapeuta y tener la labor de ayudar a otros chic@s.

 

CASO CUALITATIVO

Caso: Niño de diez años diagnosticado de Síndrome de Asperger  (Trastorno del Espectro de Autismo nivel de apoyos 1). Lleva en tratamiento 3 años. Analizaremos la  evolución hasta el momento y los objetivos a trabajar para mejorar la calidad de vida e inclusión en la edad adulta.

Ámbito: Cuando inició tratamiento los niveles de ansiedad, frustración y descontrol emocional eran muy altos. No entendía que le ocurría ni por qué se sentía tan mal y diferente al resto. Trabajando diversas áreas, mediante programas específicos que realizamos durante las sesiones: conductual, comunicación y lenguaje, cognitiva y socioemocional, se ha conseguido en la actualidad que el paciente, conocedor de su diagnóstico, tenga una vida más relajada, ya que ahora entiende el por qué, y pone en práctica las estrategias trabajadas en sus sesiones tanto grupales como individuales.

Los objetivos para la vida adulta son: El auto-conocimiento y autodeterminación, la autonomía, las relaciones sociales, la elección de profesión y la inserción laboral en un ámbito en el que se sienta cómodo.

Metodología: Cognitivo-Conductual y TEACCH, interviniendo primero de forma individual para poder ponerlo en práctica en las grupales y que el paciente sea capaz de extrapolar sus conocimientos conociendo la finalidad de los mismos. A su vez técnicas de modificación de conducta, terapia de grupo,  técnicas de relajación para reducir la ansiedad y  teoría de la mente.

Resultados: Conoce sus ataques de descontrol y es capaz de identificarlos  y controlarlos, es menos rígido y permite los cambios aunque necesita planificación,  cada vez en menor medida, es menos literal. Conoce las claves para relacionarse con los iguales y los adultos, es más empático, es más tolerante con las diferencias del resto, controla su lenguaje y cada vez más sus expresiones faciales además de reconocerlas en los demás. Intenta controlar sus mono-temas, es consciente de la diferencia en gustos y preferencias en conversaciones y juegos con sus iguales.

Relevante: Hacerle partícipe de su intervención ha servido para que sea más consciente de sus diferencias para a su vez normalizarlas de cara a futuras situaciones. El último programa se realizó con su ayuda. Son objetivos comunes del terapeuta y del paciente, de esta forma se siente con más seguridad y las intervenciones son más funcionales. Él decide lo que considera importante, auto-determina, elige entre las posibilidades que se le plantean, algo que tendrá que hacer en un futuro con “Su Cerebro Asperger Científico” como él mismo  lo denomina.